El CD Toledo soñó durante unos minutos con una noche mágica de Copa. El Salto del Caballo apretaba y el humilde equipo toledano, líder de su grupo en Tercera RFEF, se atrevía a plantar cara a todo un Sevilla FC. Durante un cuarto de hora, el conjunto hispalense tembló. Pero la jerarquía, la calidad y el físico acabaron imponiéndose. El equipo de Almeyda supo reponerse del golpe inicial y acabó firmando una goleada que lo manda a la siguiente ronda .
El arranque fue un atropello por parte de los de verde. Los de Borja Bardera salieron sin miedo, empujados por una grada entregada que creía de verdad en el milagro. En apenas cinco minutos, Gonzalo primero y Friaza después obligaron a Nyland a intervenir. El Sevilla, sorprendido, intentaba aguantar ante el empuje local. Hasta que en el minuto 15 estalló la locura; Brunet, entrando como un tren por el segundo palo, remató un centro templado y adelantó al Toledo provocando la locura en el estadio.

El gol fue un golpe duro para los de Almeyda, que reaccionaron pronto. Peque, muy participativo, cazó un pase medido de Manu Bueno y empató en el 20’. El tanto sevillista cambió el guion. El Toledo siguió peleando cada balón, pero el Sevilla comenzó a adueñarse del juego, moviendo el balón con paciencia. Antes del descanso, Januzaj apareció para poner las cosas en su sitio, una combinación con Ejuke y Peque terminó con el belga definiendo raso ante Christian para firmar la remontada.
La segunda parte fue otra historia. Con el marcador a favor, el Sevilla se soltó. Januzaj repitió nada más comenzar la segunda mitad con un zurdazo ajustado desde la frontal y el partido quedó encarrilado. Kike Salas, con un excelente control y remate dentro del área, hizo el cuarto en el 59’, sellando el billete a la segunda ronda de la Copa del Rey.

Bardera movió el banquillo en busca de aire fresco, pero el desgaste de la primera mitad pesó en las piernas del Toledo. Aun así, los locales siguieron compitiendo con dignidad, empujados por su gente. Nyland apenas tuvo trabajo en el tramo final, mientras el Sevilla dormía el partido con largas posesiones y un ritmo pausado.
El Toledo se despidió de la Copa con la cabeza alta, habiendo competido y hecho disfrutar a su afición. El Sevilla, sin mucho brillo pero con autoridad, cumplió con su parte y estará en el bombo de la siguiente ronda.
Escrito por: Héctor Lázaro Molina