Tras una primera mitad sin brillo ni goles, el conjunto de Simeone reaccionó con fuerza después del descanso. Julián Álvarez abrió el marcador desde el punto de penalti, Almada amplió la ventaja al contragolpe y Griezmann cerró el triunfo en el minuto 90 ante un Sevilla superado.
Un primer acto sin ritmo ni ocasiones
El Metropolitano fue testigo de una primera parte espesa, de esas en las que la batalla táctica supera al espectáculo. El Atlético de Madrid intentó imponer su dominio desde el balón, pero se topó con un Sevilla bien plantado, que supo cerrar líneas y frenar las incursiones de Sorloth y Baena. Las ocasiones fueron contadas: un disparo de Sorloth que paró Odysseas y una llegada sin remate de Vargas resumieron los primeros 45 minutos.
Julián rompe el hielo desde los once metros
El segundo tiempo trajo consigo otro Atlético. Más ritmo, más presión y más hambre. La insistencia encontró premio cuando Nianzou derribó a Giménez en el área en el minuto 55. El árbitro no dudó y señaló penalti tras consultar en el VAR. Julián Álvarez asumió la responsabilidad y lo transformó con autoridad, superando a Odysseas para poner el 1-0 y desatar el alivio en la grada.
Almada y Griezmann sellan la goleada
Con el marcador a favor, el Atlético se soltó. El Sevilla intentó reaccionar, pero dejó espacios que el equipo de Simeone aprovechó a la perfección. En una rápida transición, Almada condujo, combinó con Simeone y definió con clase ante la salida del portero para hacer el 2-0. El golpe fue definitivo. En el tramo final, cuando el partido ya se moría, Griezmann culminó una jugada colectiva con un disparo ajustado al palo en el minuto 90, poniendo la guinda a una tarde redonda.
Un triunfo que refuerza confianza y candidatura
Más allá del marcador, el Atlético mostró madurez y capacidad de reacción, dos virtudes esenciales para sostener su ambición liguera. La mejora tras el descanso fue tan evidente como necesaria: presión alta, precisión en la circulación y contundencia en las áreas. Julián Álvarez sigue respondiendo con goles, Almada aporta desequilibrio y Griezmann, siempre decisivo, mantiene el pulso competitivo del equipo.
Con esta victoria, los de Simeone reafirman su fortaleza en el Metropolitano y envían un mensaje claro a sus rivales: el Atlético sigue muy vivo y con hambre de todo. El Sevilla, en cambio, se hunde un poco más en la incertidumbre, incapaz de sostener un partido completo ante un rival de peso.
Alberto Polo