Comenzó el partido con un Chelsea decidido a imponer su ritmo de juego, y la mejor prueba de ello sería la primera gran ocasión del partido en los pies de Cole Palmer, que buscó sorprender al portero local con un sutil toque desde el borde del área que se marchó por encima del travesaño por muy poco.
Pero la Premier no entiende de favoritismos, y el Newcastle también quería imponer su ritmo. Un balón recuperado en el centro del campo terminaría en un centro lateral desde la banda derecha, que sería salvado milagrosamente en primera instancia por Robert Sánchez. Sin embargo, el rechace caería a los pies de Woltemade que no perdonaría y anotaría el primer gol del partido para poner por delante al Newcastle. Mejor comienzo de partido, imposible.
El gol local dejó dolorido a Malo Gusto, que minutos después quedaría caído en el suelo en una jugada que finalizaría con tarjeta amarilla para Robert Sánchez por las protestas al colegiado por no parar el juego estando el lateral en el suelo dentro del área. El encuentro era una olla a presión con los dos equipos necesitados de los tres puntos y, para los aficionados, una delicia visual por el frenético ritmo.
¡Qué partido! ¡Qué ritmo! El Chelsea se veía totalmente desarbolado por la presión asfixiante a la que le sometía el equipo de Howe… Y en el minuto veinte de partido Woltemade remataría un centro de Gordon desde la banda izquierda para poner el segundo gol en el marcador de St. James’ Park. Un gol que revisaría el VAR… Que lo acabaría validando por muy pocos centímetros. Doblete de un Woltemade que pudo llegar a ser rojiblanco tras ser ofrecido al Atlético de Madrid por 28 millones de euros antes de ser traspasado al Newcastle.
El Chelsea caía con justicia en St. James’ Park sin saber cómo revertir el huracán blanquinegro que volaba sobre el césped.

Pero Woltemade no sólo marcaba. Cada balón que recibía de espaldas a portería era aire para su equipo, logrando en varias ocasiones girarse y dejar atrás a su marcador, lo que provocaba espacios libre en la defensa Blue que solían tratar de ocupar Gordon o Murphy por las bandas o Bruno Guimarães por el carril central. Por detrás de ellos, Tonali era el dueño absoluto del centro del campo.
Cuando el partido encaraba la recta final de la primera parte, el Chelsea vería como le anulaban un gol por mano y, momentos después, Woltemade perdonaba el tercer tanto de la tarde en un nuevo centro de Gordon desde el costado izquierdo ante un grave error de marcaje de la defensa Blue.
Con un futbol en los primeros veinte minutos, que bien podría firmar el líder de la Premier, el Newcastle llegaba al descanso con dos goles de ventaja sobre un Chelsea totalmente desdibujado y donde Cole Palmer apenas pudo intervenir en los primeros cuarenta y cinco minutos, y donde Woltemade, con dos goles, estaba siendo una verdadera pesadilla para los de Enzo Maresca.
Segunda parte
Cuatro minutos tardaría Reece James en anotar el que sería, posiblemente, el gol del partido con un espectacular lanzamiento directo de falta que, tras tocar en el palo, terminó besando las redes de la portería del Newcastle.
Se libraría Chalobah de ver cómo una acción defensiva sobre Gordon terminaba en penalti a favor del Newcastle. El VAR lo revisó pero no quiso señalar la pena máxima en una acción que en otro lugar del campo muchas veces es señalada como falta por «uso de fuerza excesiva». El partido estaba loco en los primeros compases de la segunda parte.

Salvaría el empate Ramsdale con un paradón en el minuto cincuenta y seis, evitando la reacción momentánea de unos Blues que ya tenían en el campo al argentino Enzo Fernández.
Cambió radicalmente el Chelsea a raíz de la entrada al campo de Enzo Fernández y el gol de Reece James, y en el minuto sesenta y seis de partido, Robert Sánchez se inventaría una asistencia para la carrera de Joao Pedro que, tras un grandísimo control, se plantó ante Ramsdale para empatar el encuentro a dos.
Reece James, capitán del Chelsea y autor del primer gol, sería providencial para mantener el empate a dos cuando se cruzó en el minuto setenta y siete en el intento de remate de un jugador local tras una muy buena jugada colectiva de los pupilos de Howe. Comenzaba así la recta final del encuentro con los dos equipos buscando la victoria pero sin un claro dominador del encuentro, si bien es cierto que el Chelsea estaba mucho asm entonado con la presencia de Enzo Fernández y comenzaba a acumular acercamientos peligrosos a la portería de Ramsdale.
Barnes para el Newcastle primero, y Garnacho para el Chelsea después, pudieron desnivelar el marcador en apenas dos minutos, pero ninguno acertó con la portería rival (siendo la más clara la ocasión de Barnes).
A falta de dos minutos, Elanga tendría una ocasión de oro, pero se precipitó demasiado y no levantó la cabeza a tiempo para ver a sus dos compañeros en mejor disposición para marcar.
La última jugada estaría marcada por una revisión del VAR de una posible tarjeta roja para Reece James, pero finalmente decidieron que no era suficiente, y el partido terminaría con un empate a dos goles que no sirve a ninguno de los dos equipos.
Jugador del partido
Con dos goles, fruto de los tres remates a puerta realizados, Nick Woltemade se ha ganado con creces ser nuestro MVP del día de hoy.

Sin embargo, nos gustaría destacar la figura de Lewis Milley, lateral derecho del Newcastle y que ha conectado treinta de los treinta y ocho pases que ha intentado, ha logrado cuatro intercepciones y ha realizado un total de sesenta y un toques de balón. Un jugador MUY a tener en cuenta esta temporada.
Redactado por Miguel Gómez García.