La selección de Senegal se proclamó campeona de la Copa Africana de Naciones tras vencer por 1-0 a Marruecos en una final intensa, dramática y cargada de momentos extraordinarios, que se decidió en la prórroga.
Un primer tiempo equilibrado y marcado por la presión ambiental
El encuentro arrancó con una fuerte presión de la afición marroquí sobre el combinado senegalés, que fue abucheado en cada contacto con el balón. Esa atmósfera influyó en el ritmo de un primer tiempo muy disputado.
La primera mitad finalizó con empate 0-0, en un tramo inicial equilibrado, aunque Marruecos se mostró más peligroso en las transiciones defensa-ataque, especialmente a través de Ezzalzouli y Mazraoui.
En el minuto 38, Yassine Bono fue clave para mantener el empate tras una gran intervención ante una ocasión clara desperdiciada por Ndiaye. A partir del minuto 35, el partido se abrió y comenzaron a aparecer acciones de verdadero peligro en ambas áreas.

Dominio marroquí tras el descanso y un final caótico
En la segunda parte, Marruecos asumió el protagonismo ofensivo y comenzó con una presión alta que arrinconó por momentos a Senegal. En el minuto 58, Ayoub El Kaabi desperdició una oportunidad manifiesta frente al arco tras una excelente asistencia de Bilal El Khanouss.
El seleccionador senegalés reaccionó con tres cambios consecutivos en el minuto 77, dando entrada a Seck, Ibrahim Mbaye e Ismaïla Sarr, en lugar de Antoine Mendy, Iliman Diaye y Camara.
Por su parte, Walid Regragui movió el banquillo en el minuto 80, sustituyendo a El Kaabi y El Khanouss por Youssef En-Nesyri y Targhaline.
En el minuto 83, Senegal intentó bajar el ritmo mediante la posesión. Ya en el tiempo añadido, el conjunto senegalés llegó a marcar un gol en el 93’, que fue anulado por falta. Poco después, en el 98’, Marruecos dispuso de un penalti, provocado por Brahim Díaz.
La acción derivó en una escena insólita: varios jugadores senegaleses amagaron con abandonar el terreno de juego, hasta que la intervención de los árbitros, los capitanes y, especialmente, Sadio Mané, permitió que el partido se reanudara. Brahim Díaz erró el lanzamiento desde los once metros, devolviendo el impulso anímico a Senegal en un desenlace absolutamente imprevisible.

La prórroga decide el título
Ya en el tiempo extra, Senegal golpeó primero. En el minuto 94 de la prórroga, Pape Gueye firmó un gol decisivo con un potente disparo que superó a Bono. Tras el tanto, Regragui realizó nuevos cambios, dando entrada a Akhomach y Hamza Igamane en lugar de Brahim Díaz y Mazraoui.
Marruecos buscó la reacción y estuvo cerca del empate en el minuto 104, cuando Youssef En-Nesyri falló un remate de cabeza a pocos metros del arco. En la segunda parte de la prórroga, los marroquíes salieron con intensidad y rozaron el gol en una acción a balón parado, con un cabezazo de Nayef Aguerd que se estrelló en el larguero.
Bono volvió a ser determinante con varias intervenciones de mérito, pero Marruecos terminó el encuentro con diez jugadores debido a la lesión de Hamza Igamane, cuando ya había agotado todas las sustituciones.
Segundo título continental para Senegal
Con este triunfo, Senegal conquista la Copa Africana de Naciones por segunda vez en su historia, tras una final exigente y cargada de emoción, mientras que Marruecos se quedó a las puertas del título tras un partido que tuvo absolutamente de todo.

Alineaciones
Marruecos (4-1-4-1): Bono; Hakimi, Aguerd, Masina, Mazraoui; Aynaoui; Brahim Díaz, El Khanouss, Saibari, Ezzalzouli; El Kaabi.
Senegal (4-3-3): Mendy; A. Mendy, Sarr, Niakhaté, Diouf; Camara, Gueye, Pape Gueye; Ndiaye, Jackson, Sadio Mané.