Desde Dinamarca Nápoles y Copenhague se enfrentaban en un partido importante para el devenir de ambos equipos en la competición. El ambiente era de partido grande, con muchas bengalas que dificultaban la visión para un partido clave para asegurar los dieciseisavos de final de la Champions League.
El equipo de Antonio Conte llegaba con una plantilla repleta de bajas por lesión de Kevin De Bruyne, Zambo Anguissa, David Neres, Politano, Meret, pero con la noticia positiva de recuperar a Romelu Lukaku.
Con esta situación visitaba Copenhague con la asignatura pendiente de poder sumar fuera de casa tras haber perdido todas sus partidos de visitante. El partido comenzó con el equipo napolitano con una declaración de intenciones en busca de esa victoria, generando ocasiones y tratando de generar peligro con centros laterales buscando a Højlund, frente a un Copenhague esperando atrás cortando líneas de pase y cediendo el balón al Nápoles.
En la primera media hora se repitió ese patrón, con tan solo una buena jugada individual de Højlund y la participación de Antonio Vergara con un disparo ronzado el palo.

En el minuto 32 cambiaría el partido cuando el veterano y capitán Delenay tras una revisión de VAR es expulsado tras una entrada sobre Lobotka. El castigo sería por partida doble dos minutos después tras un córner colgado por Elmas en el que McTominay con un remate perfecto anotaba.
Cuarto gol en siete partidos para el escocés.
Hasta el descanso el Nápoles se dedicó a tener el control de la pelota con un Copenhague en busca de achicar más espacios . Con eso llegaríamos al final de la primera mitad.
Una segunda parte
La segunda parte dio comienzo con un Copenahgue más adelantado y un Nápoles combinando y generando gran peligro desde los lanzamientos de esquina. Otra vez, Højlund tenía un gran movimiento de delantero centro pero que no conseguiría anotar.

En el minuto 70 penalti a favor del Copenhague, Jordan Laarson recién entrado en el terreno de juego, lograría anotar el rechace del penalti que el guardameta Milinkovic-Savic logró adivinar pero no atajar. Las bengalas y la locura volvían al Parken Stadium en un equipo con uno menos y que se veía totalmente fuera de la competición.
Desde ese momento el partido cambió con un Copenhague más intenso con cambios ofensivos, y un conjunto napolitano siguiendo con el peligro con los centro laterales.
Tras otro centro lateral, una gran parada de Dominik Kotarski portero del Copenhague salvaría por el momento el empate a golpeo de cabeza de Mathías Olivera. Cada vez el partido estaba más inclinado hacia la portería danesa. En el minuto 89 una ocasión clarísima de Lorenzo Lucca de volea se escaparía por encima del larguero.
Finalmente no llegó la primera victoria a domicilio del conjunto napolitano, pero sí los primeros puntos como visitante. Para ambos, seguirán en la misma circunstancia con todo por jugarse en la última jornada donde los daneses deberán ir al Camp Nou ante el FC Barcelona y el Nápoles recibirá la visita del Chelsea.