El Spotify Camp Nou acoge al Oviedo que llevaba más de 25 años sin pisar este estadio y que la última vez que estuvo consiguió la victoria. Una jornada donde los azulgranas debían conseguir los tres puntos si querían seguir estando lideres de dicha competición. Veíamos varios cambios en el XI titular y un Dani Olmo que sustituía a la pieza clave del Barça. El Oviedo sin embargo, pese a estar en posiciones de descenso, necesitaba ganar esta jornada para poder seguir teniendo esperanza.

Calma y poco peligro
Los primeros minutos de partido nos encontrábamos con un Barça que destacaba una vez más por controlar la posesión del balón ante su rival, pero que no terminaba de hacer daño en el área, algo poco habitual, pero tanto es así que el primer disparo a portería llegaba en los minutos de descuento. Un centro del campo que notaba la ausencia de Pedri, ya que la circulación del balón era algo forzosa. El Oviedo por el contrario conseguía llegar al área y aunque no supuso gran peligro, Hassan se hacia como el hombre más destacable de esta primera mitad con una presión bastante alta.
Dani Olmo maravilloso y un Barça que despertaba
La segunda mitad parecía que nos iba a ofrecer más de lo mismo, pero tras una presión bastante alta de los azulgranas y un fallo en construcción del Oviedo, llegaba el primer tanto del partido a manos de Dani Olmo que se consagraba ya con 6 y demostraba su eficacia de cara a portería. Tan solo cinco minutos después y tras otro fallo de entendimiento entre la defensa y el portero del Oviedo, era Raphinha quien ponía el 2-0 en el marcador.
Llegaban los cambios en ambos equipos: un Oviedo que necesitaba piernas nuevas, ya que se iba notando el cansancio en ellos y un Hansi Flick que no quería arriesgar y poner en peligro a sus jugadores con más minutos.
Si había un jugador destacado en la primera parte, en la segunda no iba a ser menos y era Dani Olmo que además de anotar el gol, dejaba una asistencia maravillosa para Lamine Yamal que marcaba un golazo en el minuto 73′ y sentenciaba un partido marcado por un juego en equipo y mucho menos individualismos.