Para el presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas, la piratería es un asunto que preocupa y mucho y, al parecer, la principal causa de que el fútbol español cada vez pierda más poder económico en comparación con otras ligas europeas como la inglesa. Pero, ¿está realmente en lo cierto Javier Tebas o el problema está en el modelo de negocio que plantean en el fútbol español y donde los que mandan son los que de verdad ‘trincan’ el dinero que debería ir al fútbol y los clubes?
¿Qué es mayor piratería: ver un partido online en páginas externas o tener que pagar el dineral que se paga en España en comparación con otros países por el fútbol de los equipos de nuestra liga? En este artículo anterior de nuestra web podéis ver algunos argumentos como el precio de las entradas o los precios de los paquetes televisivos.
La nueva ‘iniciativa Torrente’ contra la piratería
Para hacer frente a la piratería, LaLiga ha querido reforzar su lucha contra la piratería con una iniciativa que premia a aquellas personas que denuncien emisiones de fútbol no autorizadas en bares, restaurantes y casas de apuestas deportivas. ¿El ‘premio’? 50 € una vez que se haya confirmado la veracidad de la denuncia y que el establecimiento está emitiendo de forma ilegal.
Pero además, sólo las primeras cuatro denuncias que se reciban contra un mismo establecimiento serán recompensadas. Y toda esta campaña tan sólo se circunscribe a un total de 1.000 denuncias. y claro está… un pequeño truco: las denuncias anónimas NO OPTAN A LA ‘RECOMPENSA DE 50 €. Para poder recibir ese dinero, la denuncia deberá contar con un denunciante identificado.
La estructura de un modelo de negocio en quiebra técnica
Cuando se produjo la reestructuración de las categorías del fútbol español en la temporada 21/22 y se suprimieron las antiguas Segunda ‘B’ y Tercera División, el fútbol español quiso adoptar un sistema de categorías muy similar al existente en el fútbol inglés. Sin embargo, como suele ocurrir en España cuando copiamos un modelo que en otros países funciona, LaLiga quiso hacer su versión Temu… Y salió mal.

Como se puede ver en la imagen superior, ambas estructuras están parejas en las dos primeras categorías, teniendo la liga inglesa incluso dos equipos más en la segunda división (Championship). El problema viene cuando empezamos a descender de categoría…
Si en la Ligue One inglesa hay un solo grupo con 24 equipos, en España encontramos ya dos grupos con un total de 40 equipos. En League Two, de nuevo un único grupo con 24 equipos, mientras que la categoría homónima en España cuenta con cinco grupos y un total de 90 equipos. En la National League, nuevamente un grupo de 24 equipos frente a los ¡18! grupos y más de 300 equipos existentes en España. Y del fútbol regional ya mejor ni hablamos…
De hecho, en Inglaterra es frecuente ver campos de quinta y sexta categoría completamente llenos de aficionados en cada jornada apoyando a sus equipos, algo que en España no ocurre. Y esto se explica observando el profundo arraigo que existe en Inglaterra por cuidar precisamente ese fútbol modesto desde el fútbol profesional en aspectos como los horarios de los partidos o los precios de las entradas a los campos.
Así pues, ¿realmente es un problema de piratería o es un problema de no saber vender el producto?
El ‘blackout’ de los sábados a las 15:00 en Inglaterra
El conocido como ‘blackout’ de los sábados a las 15:00 (en realidad es entre las 14:45 y las 17:15) en Inglaterra fue una iniciativa que surgió durante los años 60 principalmente con el presidente del Burnley, Bob Lord, a la cabeza con la idea de proteger la asistencias a los campos de fútbol modestos frente a la tentación que supone quedarse en casa a ver los partidos de fútbol en la televisión.
Esta norma sigue vigente a día de hoy, e incluso la propia normativa de la UEFA la recoge en su artículo 48, permitiendo a cada federación nacional ‘bloquear’ una franja horaria en la que no se puedan emitir partidos de liga. Este ‘blackout’ sólo afecta en este caso a Inglaterra, ya que aunque haya partidos jugándose, sólo se pueden emitir fuera del país (en España por ejemplo sí podemos ver un partido de Premier que se esté disputando a las 15:00 de la tarde).
Los ingresos televisivos, la principal diferencia
Pero sin duda, algo que ejemplifica la gran diferencia existente entre ambos países en cuanto a sus ligas de fútbol, es el reparto de los ingresos televisivos, algo de lo que ya hablé en un artículo anterior sobre la situación actual del fútbol español.

En la gráfica superior, podemos observar cómo el ÚLTIMO CLASIFICADO de la Premier obtuvo MÁS INGRESOS TELEVISIVOS que el CUARTO clasificado de la liga española, el Atlético de Madrid en la temporada 24/25. Este reparto explica a la perfección que un equipo de la Championship pueda llegar y pagar tranquilamente ocho millones de euros por uno de los mejores jugadores que tiene en su plantilla el Deportivo Alavés.
Con este modelo de negocio, ¿podría un equipo de la segunda división española, pongamos la S.D. Huesca, pagar ocho millones de euros por un jugador cualquier de la Premier League?
Conclusiones
A los dirigentes del fútbol español el aficionado nacional les importa un bledo, y sólo ven negocio en el exterior en casos como la Supercopa de España o el empecinamiento en llevarse partidos de LaLiga a Estados Unidos para «¿expandir?» la marca de LaLiga fuera de nuestras fronteras.
El principal problema radica en que nadie quiere dar su brazo a torcer en España y sentarse todos juntos en una misma mesa para tratar de salvar un fútbol que cada temporada que pasa se va acercando más a una ‘muerte social’ (hay estadios en España en los que casi es igual el número de aficionados extranjeros que están de turismo que aficionados nacionales), y todos quieren seguir comiéndose la tajada más grande del pastel.
Y es por esto, entre otras muchas razones, que a un servidor le gusta mucho más el fútbol inglés que el español. Porque en Inglaterra sí saben (y quieren) cuidar al aficionado y el producto que venden.