Un gol de penalti, y una asistencia de cabeza de Haaland sirvieron al Manchester City para congelar el infierno de Anfield en un partido épico como en las grandes noches.
Un inicio eléctrico al ritmo del viejo ‘rock and Klopp’
Menos de dos minutos… Ese es el tiempo que tardó Bernardo Silva (tras entrar directamente en el once titular pese a las dudas) en filtrar el primer pase peligroso para un Haaland que vio como Alisson Becker se hacía gigante en el área y evitaba el primer tanto del partido. La respuestas de los ‘reds’ sería una presión muy agresiva que terminaría en un ‘uy’ tras la recuperación de Eikitike en línea de fondo y que la grada de Anfield viera cómo el balón se paseaba por toda el área pequeña defendida por Donnarumma.
¡Y volvió el fútbol de las grandes noches entre Liverpool y Manchester City! Con un Liverpool que comenzó el encuentro recordando a ese ‘rock and Klopp’ de antaño, y un City que salía con mucho peligro a la contra, los espectadores que se dieron cita hoy en Anfield vieron unos primeros minutos de auténtico infarto entre dos equipos que se jugaban gran parte del resto de la temporada: el Liverpool seguir acercándose a los puestos Champions y el City seguir en la pelea por el título.

Rodri y Bernardo Silva, al timón de un City ansioso
Supo aguantar bien el Manchester City la salida explosiva del Liverpool y poco a poco se fue adueñando de la posesión del balón y creando ocasiones de peligro por una banda izquierda donde el lateral ‘red’, Szoboszlai evidenciaba grandes carencias defensivas.
Y una acción que pudo cambiar el signo del partido ocurriría al borde del descanso, cuando Bernardo Silva cometía una acción más propia de alevines colocando su mano sobre el hombro de Mo Salah en una acción dentro del área que, si bien puede no ser suficiente para señalar penalti, si es cierto que el portugués pudo meter en problemas a su equipo.
La mejor noticia para los aficionados al fútbol, y sobre todo para la selección española, de los primeros cuarenta y cinco minutos sería sin duda el gran nivel que mostraría Rodri, con un 96% de acierto en el pase y una dirección del juego ofensivo del City junto a Bernardo Silva como hacía tiempo que no se veía en el conjunto de Pep Guardiola.
La segunda parte comenzaría de nuevo infartando a la grada de Anfield. Primero, con una grandísima jugada del Liverpool que no pudieron llegar a finalizar. Después, un balón largo hacia Marmoush hizo que Alisson tuviera que salir de su área y fallara en el despeje… aunque por suerte sin mayores consecuencias gracias a la cobertura de Szoboszlai.

This is Anfield
Poco a poco el Liverpool se fue creciendo en la segunda mitad, y sería rondando el cuarto de hora cuando Alisson haría una gran parada a disparo de Semenyo. Se levantaría rápido el portero brasileño poniendo un balón en largo sobre Salah, que terminaría poniendo un centro con el exterior sobre Eikitike que, de cabeza, mandaría el balón a escasos centímetros del poste de la portería de Donnarumma. Anfield reconocía el esfuerzo de los suyos y comenzaba a rugir como en las grandes noches europeas.
¡Qué delicia de jugador es Hugo Ekitike! Corría el minuto 64 cuando una contra del Liverpool terminaba con un taconazo de Eikitike sencillamente delicioso y espectacular que Florian Wirtz terminaría rematando contra el cuerpo de un defensor ‘citizen’ en, posiblemente, la mejor jugada del partido.
El magiar mágico
Estaba siendo muy superior el Liverpool en la segunda mitad a un Manchester City que se había diluido conforme Rodri dejaba de tener el balón en sus pies, cuando Dominik Szoboszlai sacó a relucir su calidad con un golpeo de falta directa que dejó a Donnarumma completamente clavado viendo cómo el misil en que se convirtió el balón golpeaba en el poste y se alojaba en su portería ante el delirio de una grada de Anfield que comenzó a entonar el famoso ‘You’ll never walk alone’.
Bernardo… siempre Bernardo
Cuando todo parecía perdido para el City, un balón al área encontraría por primera vez en el partido al gigante noruego Haaland que prolongaría para que apareciese de forma providencial Bernardo Silva, ese jugador diferencial que todo equipo quisiera tener, y consiguiera empatar el encuentro en los minutos finales… y ante un descuento que se presumía largo.

Y la polémica al final…
Cuando todo parecía indicar que el partido terminaría en tablas, una salida de Alisson ante Matheus Nunes terminaba siendo señalada como penalti por el colegiado desatando la polémica ante este tipo de jugadas. ¿Se debe pitar penalti en ese tipo de acciones?
Finalmente, sería Haaland el encargado de lanzar la pena máxima y romper, de paso, esa maldición que le perseguía en Premier League en el estadio de Anfield, donde todavía no había logrado marcar. El noruego tocaba su segundo balón del encuentro, y tras dar la asistencia del tanto del empate, ponía el 1-2 para que el City sumara su segunda victoria en la era Guardiola en el estadio de Anfield en Premier League.
Ya en el minuto 99, sería Cherki el que lograría anotar con un disparo desde el centro del campo para hacer el 1-3 en una jugada marcada por la carrera de Haaland buscando su segundo tanto y agarrándose con Szoboszlai. La jugada, sería revisada por el VAR y el árbitro, en una decisión incomprensible, anulaba el gol y expulsaba al húngaro.
Un castigo excesivo para un Liverpool que se mostró muy superior en la segunda parte pero al que quizás le faltó rematar un partido que mereció ganar.
