El Real Oviedo volvió a saborear de cerca la victoria. El equipo de Guillermo Almada estuvo por delante y soñó durante muchos minutos con un triunfo vital para la permanencia, pero el Athletic Club de Ernesto Valverde reaccionó tras el descanso y se llevó el botín del Carlos Tartiere con una remontada más que merecida.
El Athletic arrancó mandando con balón, pero no fue más allá de eso. El Oviedo fue creciendo con el paso de los minutos, impulsado por el desequilibrio de Hassan, que avisó con un disparo que rozó la escuadra e hizo venirse arriba al Tartiere.
El equipo carbayón fue a por más, primero Ilyas rozó el gol tras un robo de Viñas, y poco después ya no perdonó. En el 30’, ganó la espalda a la defensa tras una acción iniciada desde atrás y fusiló a Unai Simón para desatar la locura en la grada.
El resultado hacia justicia al equipo que más llegaba. El Athletic, sin encontrar a Oihan Sancet y con problemas para llegar arriba, apenas inquietó antes del descanso, más allá de una volea peligrosa de Ruiz de Galarreta que se envenenó tras tocar en un defensor. El Oviedo se marchaba por delante y con la sensación de tener el partido en sus manos.

Tras el descanso, el Athletic cambió la cara. Supo atacar, tuvo la posesión y empezó a pisar el área rival una y otra vez. Primero avisaron Jauregizar y Sancet, y después llegó el gol que cambió el rumbo del partido.
En el minuto 58, Jauregizar se inventó un auténtico golazo, conducción larga y derechazo a la escuadra imposible para Aarón. El empate animó al Athletic pese a dejar un sabor amargo, ya que, el propio autor del gol tuvo que retirarse lesionado tras la acción.
El Oviedo intentó responder, pero el partido ya se jugaba a lo que quería el equipo visitante, y el golpe definitivo llegó desde el punto de penalti. Mano clara de David Carmo y lanzamiento transformado por Sancet en el 70’, engañando al portero y culminando la remontada.

Almada agitó el banquillo con la entrada de Santi Cazorla y más artillería ofensiva, y su equipo se lanzó con todo. Thiago y el propio Cazorla rozaron el empate en una doble ocasión clarísima que salvó la defensa rojiblanca pero fue el último gran susto. En el tramo final, el Athletic supo estar ordenado y el Oviedo, obligado al juego directo, ya no encontraba los huecos de la defensa bilbaína.
El Athletic, eficaz tras el descanso, suma tres puntos que refuerzan su zona media. El Oviedo, pese a competir y adelantarse, vuelve a quedarse sin premio y ve cómo se estrecha aún más el camino hacia la salvación.