CRÓNICA | SL Benfica VS Real Madrid: victoria merengue marcada por el racismo

Varias semanas después de la locura vivida en el Estadio Da Luz, con un gol agónico del guardameta lisboeta Trubin que daba acceso a los portugueses a dieciseisavos de final, el Real Madrid volvía a visitar tierras portuguesas en busca de resarcirse del mal sabor de boca de la fase de liga y alcanzar los octavos de final. Vinicius, de nuevo víctima de un nuevo caso de racismo, fue el único goleador de una noche de la que todos deberíamos aprender y reflexionar.

Ocasiones, pero sin acierto

La primera ocasión del encuentro no se hizo esperar por parte del Benfica, con un disparo de Prestianni a los dos minutos del pitido inicial que se marchó por encima de la meta defendida por Courtois. La banda derecha, con pocas ayudas de Vinicius, dejaban a Álvaro Carreras a expensas de apoyos de otros compañeros, como Rudiger, protagonista de un corte providencial en una nueva internada de Aurnes por el flanco zurdo.

Kylian Mbappé respondía en torno al minuto 10 con un disparo que Trubin embolsó cómodamente. El conjunto lisboeta seguía acercándose al área blanca con cierto peligro, el conjunto de Arbeola lograba sacar el balón jugado y moverlo de un lado a otro con sosiego. La larguísima posesión del Real Madrid acababa desembocando en un peligroso tiro de Vinicius que se marchaba muy cerca del palo más alejado de la portería tras un gran pase filtrado de Trent.

Sin embargo, el peligro en torno a la portería madridista no cesaba. En torno al ecuador de la primera mitad, Aurnes, uno de los más activos de los locales, probaba suerte con un disparo raso desde la frontal del área que Courtois volvía a detener. Poco a poco, el Benfica, con un Estadio Da Luz totalmente entregado, empezaba a merodear la portería del meta belga aunque sin concretar ocasiones, mientras que los visitantes tampoco le perdían la cara al partido.

Tanto que, en el minuto 38, Trent volvía a poner un centro con peligro al área que Mbappé no llegaba a rematar por poco, prueba de que el marcador podría decantarse hacia cualquier lado. El francés tendría posteriormente hasta dos nuevas oportunidades al filo del descanso, primero después de un taconazo de Vinicius y después un remate fuera del área que Trubin volvía a detener.

El meta ucraniano, gran protagonista en el último enfrentamiento entre madridistas y lisboetas, volvía a vestirse de héroe con una nueva parada a Vinicius para sostener a su equipo en el arreón final de un conjunto blanco focalizado en irse al descanso con el electrónico a favor.

Finalmente, el colegiado decretaba el final del primer tiempo, con un Real Madrid lanzado a por el gol y un encuentro totalmente abierto para la segunda mitad.

Prestianni, así no

Sin cambios, comenzaba la segunda mitad. Y de repente, apareció Vinicius. El brasileño se sacó un zapatazo desde la frontal tras una internada desde la banda izquierda directo a la escuadra del palo largo de la portería de Trubin. Golazo inapelable, preludio de un nuevo esperpento lamentable. Tras la celebración, el ‘7’ madridista, quien recibió una injusta tarjeta amarilla por su celebración, señalaba claramente a Prestianni por un supuesto nuevo caso de racismo hacia él, lo que ha provocado la activación del protocolo antirracismo.

«Me ha dicho mono, me ha dicho mono» no paraba de repetir Vini mientras se retiraba del campo. Mou abrazaba al brasileño en signo de apoyo, algunos jugadores enzarzados en alguna que otra tangana…10 minutos de incertidumbre y caos provocado por una acción vergonzosa de Prestianni. Un nuevo capítulo de una historia totalmente lamentable que no debería tener cabida ni en el fútbol ni en el deporte.

En torno al minuto 60 volvía a rodar el balón en el Estadio Da Luz, con pitidos continuados en torno a la figura de Vinicius Jr cada vez que tocaba el esférico. El Real Madrid, con un Tchouameni imperial al corte, empezaba a encerrar a los locales en su propio campo con una presión muy efectiva, lo que tampoco evitaba alguna aproximación con riesgo pero estéril de los portugueses.

Vinicius, motivado por el sonido de viento procedente de la grada, se erigía como el mayor baluarte ofensivo de los de Arbeloa, encarando en todo momento a su par y creando la mayoría de las ocasiones de ataque del conjunto merengue durante esta segunda mitad.

Los primeros relevos del encuentro no llegarían hasta el minuto 73. Mourinho dio relevo a Rafa Silva por Richard Rios, mientras que Schjelderup salió sustituido por Sudakov. Doble cambio de ‘The Special One’ en busca del empate.

Prestianni volvía a estar en el foco de la polémica con un piscinazo clarísimo en el área de Thibaut Courtois, una acción que le valió la cartulina amarilla. El argentino, junto a Aurnes, serían retirados del campo a falta de 10 minutos del final en sustitución por Lukebakio y Lopes Cabral. Por su parte, Arbeloa mantenía los cinco relevos, a gusto con el desempeño de sus pupilos.

Tras una falta de Vinicius, Mourinho se iría expulsado tras protestar la segunda amarilla para el brasileño, a la vez que Brahim salía en sustitución de Arda Guler. Antes del lanzamiento del tiro libre, Mbappé también vería la cartulina amarilla por protestar al colegiado. La falta, lanzada por Lukebakio, acabaría en córner tras golpear la barrera.

El árbitro añadía hasta doce minutos de descuento, una prolongación adecuada dada el parón del protocolo antirracismo. Sudakov recibía la amarilla en los primeros compases del tiempo añadido, poco antes del debut de Thiago Pitarch. El centrocampista español, con el ’45’ a la espalda, debuta con el primer equipo del Real Madrid sustituyendo a Eduardo Camavinga, algo difuminado en los últimos compases del encuentro.

Entre lanzamiento de mecheros desde la grada local, el juego proseguía con tímidos intentos del Benfica de empatar, sin demasiado éxito. Arbeloa agotaba las ventanas de cambios dando entrada en el 99′ a Carvajal por izquierda en sustitución de Álvaro Carreras, con un rendimiento serio ante su ex equipo.

Finalmente, después de un córner a favor del Real Madrid, el colegiado decretaba el final de un encuentro en el que, lamentablemente, el racismo ha vuelto a ser una vez más el protagonista indeseado. En cuanto al ámbito futbolístico, el Real Madrid se marcha de Lisboa con una ventaja de un gol, un valioso botín de cara a la vuelta en el Santiago Bernabéu, donde el conjunto merengue buscará certificar su pase a los octavos de final de la UEFA Champions League.

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