El Martínez Valero fue testigo de un duelo de estrategias muy opuestas que terminó en tablas (2-2). El Elche, dueño del balón pero huérfano de ideas durante gran parte del choque, logró rescatar un punto en el último suspiro ante un Espanyol que, fiel a su plan de resistencia y contragolpe, saboreó la victoria hasta el minuto 89.
Protestas al CTA y errores fatales
El ambiente ya venía caldeado desde antes del pitido inicial. La grada de animación recibió a los equipos con un tifo de protesta contra el CTA, marcando el tono de tensión que envolvería el encuentro.
El Elche arrancó queriendo mandar a través de posesiones largas, pero el conjunto perico castigo pronto. En el minuto 6, tras una pérdida en campo propio de André Silva hizo que a través de una transición rápida Kike García adelantase a el Espanyol poniendo el balón en la cepa de poste. Tras el gol, el Elche entró en una fase de nerviosismo con constantes errores en la salida de balón en el primer cuarto de la primera parte.
Cuando el partido parecía entrar en un bucle de juego pausado, apareció la fortuna. En el 42′, un despeje defectuoso dentro del área de Leandro Cabrera rebotó en Marc Aguado, colándose en la portería visitante para poner el 1-1. Antes del descanso, Dituro tuvo que vestirse de héroe salvando un mano a mano providencial ante Pere Milla.
Del golazo de Romero al protocolo antirracismo
Tras el paso por vestuarios, El Elche movió el banquillo dando entrada a Bigas por Chust. El guion no cambió, los franjiverdes tenían la pelota en ambas áreas, pero el peligro real era blanquiazul. En el 56′, tras otra transición eléctrica, Carlos Romero se inventó un disparo a la escuadra para convertir un auténtico golazo para poner el 1-2.
El partido se volvió a trabar hasta que en el minuto 76 saltaron las alarmas. El colegiado detuvo el encuentro tras un incidente entre Rafa Mir y El Hilali por un presunto comentario racista, activando así el protocolo en un episodio que caldeó aún más los ánimos de un Martínez Valero, que veía cómo el Espanyol estrellaba un balón al palo en el 82′ tras un tres para uno clarísimo.
Épica y asedio final
Cuando todo parecía perdido, la insistencia local tuvo premio. Una mano dentro del área perica en el 88′ permitió a Rafa Mir resarcirse desde el punto de penalti de sus ocasiones falladas anteriormente.
El descuento fue un monólogo franjiverde. Con el Espanyol en inferioridad tras la expulsión de Pickel por doble amarilla (94′), Diangana y el propio Mir rozaron la remontada tras varias ocasiones de peligro en los últimos minutos de infarto, donde el equipo catalán pidió la hora ante el vendaval ilicitano.
Conclusiones del encuentro
El muro perico, supo interpretar perfectamente su papel. Aguantó el asfixiante dominio estéril del Elche y castigó cada error en la salida de balón del equipo local
La falta de ideas en el Elche, pese a la posesión, el equipo de Sarabia estuvo muy incómodo, carente de profundidad y castigado por el ritmo pausado que propuso el rival.
Un punto que da fe. Al final, el empuje y el acierto de Rafa Mir desde los once metros permiten al Elche sumar en un día donde el fútbol fluido brilló por su ausencia.