¿Qué te han hecho, Sevilla?

El Valencia CF vence y deja más tocado que nunca a un Sevilla FC que se asoma al descenso a falta de nueve jornadas para finalizar el campeonato, dejando un mar de nervios e incertidumbre ante un dudoso futuro.

Rachas. Positivas o negativas las que engloba el mundo del fútbol, pero siguen siendo dinámicas que tienen un comienzo y un final. Que se lo digan al RCD Espanyol de Manolo González, que a comienzos de año soñaba con meter a los pericos en Champions League, y que, hoy por hoy, se aferra a Primera División tras una buena primera vuelta, ya que encadena tres meses consecutivos sin lograr los tres puntos. Pericos sumergidos en una dinámica más que negativa que terminará acabando una de las próximas semanas. Sin embargo, hay otros aspectos en el fútbol que no dependen de los factores económicos, sociales, o de las dinámicas que lleva un equipo, sino que conlleva algo más, y sino que se lo digan al Sevilla FC.

El conjunto hispalense está hundido en una profunda crisis económica y, ahora más que nunca, deportiva, donde su continuidad en Primera División peligra como nunca antes lo había hecho. Tres puntos son los que separan al club sevillista de las posiciones de descenso a La Liga Smartbank. Tres puntos, que tras la derrota ante el Valencia CF el pasado sábado y la mala imagen mostrada en el Ramón Sánchez Pizjuan ha provocado que los sevillistas dejen de creer, y, por desgracia, tienen motivo para ello.

De primera mano hablar de un calendario que no acompaña debido a que en términos generales los sevillistas ya se han visto las caras con la mayoría de rivales, a priori, más inferiores. Es por ello que el miedo a volver a Segunda División 25 años después se hace cada vez más fuerte en la cabeza de sus aficionados. Atlético de Madrid, Real Sociedad, RCD Espanyol y Real Madrid CF son los equipos que faltan por visitar el templo nervionense, mientras que el Sevilla FC tendrá que desplazarse para visitar a Real Oviedo, Levante UD, CA Osasuna, Villarreal CF y RC Celta de Vigo. Un calendario más que complejo debido a que la mayoría de estos rivales se están jugando los diferentes objetivos en fechas señaladas, ya sea la permanencia, el título de campeón o competiciones europeas.

Todo ello sumado al calendario de sus actuales perseguidores como son Deportivo Alavés, Elche CF y RCD Mallorca, los cuales tendrán un final de temporada más asequible ante rivales directos con grandes opciones de puntuar de cara a lograr la salvación. El conjunto vasco finalizará con los enfrentamientos ante un Real Oviedo y Rayo Vallecano; por su parte, el Elche CF finalizará la temporada frente a Getafe CF y Girona FC; por último el club balear pondrá el broche final ante Levante UD y la visita del Real Oviedo a su estadio. Todos ellos rivales que, o no se estarán jugando más que tres puntos o estarán ya descendidos a finales del mes de mayo.

Tras la destitución de Matías Almeyda en el banquillo sevillista en el día de hoy, suena para sustituirle en los nueve últimos partidos de la temporada el madrileño, Luis García Plaza, el cual lleva sin entrenar algo más de un año tras ser destituido en diciembre de 2024 del Deportivo Alavés. Un entrenador experimentado en este tipo de situaciones que tratará de lograr una permanencia para un Sevilla FC que ya se quedó la pasada temporada a tan solo un punto de volver a una Segunda División que no conoce desde la temporada 2000/2001. Para ello tendrá que, al menos, mantener la distancia con uno de los implicados en la lucha por el descenso, los cuales son entidades y jugadores que se han visto en diversas ocasiones en este tipo de circunstancias y que parten con ventaja respecto a los sevillistas.

A pesar del cambio, ha quedado más que demostrado que el problema no está en el banquillo tras la constante sucesión de entrenadores nunca vista antes en el banquillo hispalense. Julen Lopetegui, Jorge Sampaoli, José Luis Mendilibar, Diego Alonso, Quique Sánchez Flores, García Pimienta, Joaquín Caparrós, Matías Almeyda y su sucesor, han sido los entrenadores de los que ha dispuesto los sevillistas en las últimas cuatro temporadas donde ninguno de ellos ha pasado sin pena ni gloria.

Los dedos apuntan a una directiva que fueron los encargados de despedir a Mendilibar con pocas jornadas disputadas para contratar a Diego Alonso que apenas consiguió dos victorias en Copa del Rey ante equipos de menor categoría. Un error que volvieron a cometer la temporada siguiente donde renovaron a García Pimienta tras la primera victoria lograda por el entrenador, algo nunca visto antes, y que ha ido perjudicando, aún más, a la entidad nervionense.

Una sucesión de malas decisiones continuadas han terminado por acabar con el espíritu que representaba el Sevilla FC. Porque sí, el Sevilla FC ha perdido su afán ganador y su carácter competidor en apenas cuatro años hasta caer en una situación que podría ser irreversible y que mantiene a sus aficionados en una extraña realidad donde se ven cada vez más cerca de regresar a una categoría de la que pensaban que nunca volvería, la Segunda División.

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