Montecarlo amaneció con aroma de final histórica y terminó confirmando, una vez más, lo que ya es una realidad en el circuito. La rivalidad entre Carlos Alcaraz y Jannik Sinner marca una nueva era en el tenis. Esta vez, el italiano se llevó el partido con cierta autoridad, 7-6, 6-3 en 2 horas y 15 minutos. No solo conquistó el Masters 1000 de Montecarlo, sino que arrebató al español el número uno del mundo.
El encuentro comenzó siguiendo lo esperado. Intensidad máxima, intercambios largos y un Alcaraz agresivo desde el inicio. El murciano golpeó primero, rompiendo el servicio de Jannik Sinner y tomando ventaja. Sin embargo, el italiano no tardó en reaccionar, equilibrando el set con una solidez mental que sería clave en el devenir del partido. El primer set transcurrió sin apenas fisuras, manteniendo cada uno su servicio hasta desembocar en un tie-break de altísima tensión. Ahí, Jannik Sinner demostró mayor sangre fría en los momentos decisivos, aprovechando los pequeños errores de Carlos Alcaraz para llevarse una manga que pudo caer de cualquier lado.
El golpe anímico fue evidente. En el segundo set, aunque el de El Palmar trató de reaccionar, y tuvo oportunidades para ello, su juego se volvió más irregular. Los errores no forzados comenzaron a aparecer y Jannik Sinner, implacable, supo castigar cada uno de esos errores. Un break a mitad de set del italiano terminó con la moral de Alcaraz y, en cierta manera, con sus opciones de remontada, aún siendo Alcaraz el que rompió el saque de Sinner al principio de la manga para ponerse 2-1 a favor y con saque. A partir de ahí, el italiano estuvo muy firme al servicio y sólido desde el fondo, cerrando el partido de esta manera. Jannik Sinner consigue así conquistar su primer gran título en tierra batida y comenzar la gira de esta superficie dando un golpe sobre la mesa.
Tenemos nuevo número 1 del mundo
Esto dijo Jannik Sinner en la entrevista postpartido: «Significa mucho para mí. Al mismo tiempo, el ranking es secundario. Estoy muy feliz de ganar al menos un gran trofeo en esta superficie. No lo había hecho antes. Significa mucho para mí.» «Me sentía cerca en los juegos al resto. Tenía la sensación de que las bolas nuevas me ayudaron. El cambio de pelotas fue en 2-1. Intenté mantenerme ahí mentalmente. Intentando mantener la presión. Me sentía un poco cansado. Intenté mantener la mentalidad correcta. Tener este trofeo conmigo ahora significa mucho para mí. Es un torneo completamente diferente, vengo aquí, durmiendo en casa y todo eso. Significa mucho.»
Estas fueron las declaraciones de Carlos Alcaraz en la entrevista postpartido: «Por supuesto, solo necesito empezar con Jannik. Es impresionante lo que estás logrando en este momento. En cuanto a mí respecta, solo 1 hombre en la Era Abierta ganó el Doble Sunshine y Montecarlo. Tú eres el 2º en lograrlo. Es algo increíble. Es tan difícil hacer que eso suceda. Felicitaciones por todo y por el trabajo que estás haciendo con tu equipo. Puedo ver a toda tu familia aquí y a tu equipo muy feliz de verte ganar títulos frente a ellos. Felicitaciones a ti y, por supuesto, a tu familia y equipo.»
Y es que con este trofeo, Jannik Sinner se convierte en el segundo tenista en toda la historia en ganar el Sunshine Double y Montecarlo de manera consecutiva desde que se instaló el formato Masters 1000 actual. El primero fue Novak Djokovic en 2015. Conquista su cuarto Masters 1000 de manera consecutiva y regresa al número 1 del mundo. Carlos Alcaraz es campeón de 3 de los últimos 4 Grand Slams y aún así no es número 1. El italiano demuestra que tiene una regularidad extrema durante toda la temporada. Lo mejor para Jannik Sinner es que esta brecha puede agrandarse. En Madrid no defiende puntos y en Roma defiende la final. Carlos Alcaraz defiende la final en Madrid y el título en Roma. Si no mantiene el nivel, podría seguir agrandando la distancia y complicarse el número 1 hasta final de año.