Por Christian Frasquet Orgaz
El Coliseum Alfonso Pérez volverá a ser escenario de un choque con aroma a contraste. Un Getafe que ha arrancado con paso firme busca seguir creciendo bajo la pizarra de Bordalás, mientras que un Levante todavía desnudo de certezas pelea por no despeñarse demasiado pronto en su regreso a Primera.
El pulso azulón:
El empate frente al Alavés (1-1) dejó una sensación agridulce: oportunidad perdida, pero también confirmación de que este Getafe compite cada jornada. Con diez puntos en seis partidos, el equipo firma uno de sus mejores comienzos recientes, seis unidades por encima del pasado curso. Bordalás ha devuelto el colmillo y el carácter a un bloque que respira confianza. Tanto, que Ángel Torres ya desliza una posible renovación del técnico. El reto es no caer en la trampa de la euforia: en 2020/21 arrancaron igual de sólidos y acabaron sufriendo.
El vértigo granota:
El Levante vive en la otra cara de la moneda. El duro 1-4 encajado ante el Real Madrid ha acentuado las dudas de un equipo que acumula cuatro derrotas en seis jornadas. Julián Calero insiste en una propuesta valiente, pero la Primera División no perdona: trece goles encajados, nueve tras el descanso, dibujan un equipo vulnerable y frágil en los momentos clave. La permanencia exige encontrar equilibrio, y pronto.
Un historial con dueño recienteLos granotas dominan ligeramente el balance de la última década, pero el Coliseum se ha convertido en un muro infranqueable: tres visitas consecutivas acabaron en derrota con un contundente 9-1 global a favor del Getafe. El recuerdo pesa y marca tendencia.
Nombres y claves:
Mario Martín, el mediocentro cedido por el Real Madrid, se consolida como motor y ya sabe lo que es marcar en Primera.
Manu Sánchez, intenso y vertical, es uno de los recursos granotas, aunque sus tres amarillas reflejan que juega siempre al filo.
Las segundas partes: el Levante se hunde tras el descanso, el Getafe suele golpear primero. Un detalle que puede decantar el duelo.