Novak Djokovic está dejando muchas dudas sobre su posible rendimiento en este próximo Roland Garros. Tras su derrota frente a Dino Prizmic, número 79 del ranking, en segunda ronda del Masters 1000 de Roma, el serbio ha hecho saltar todas las alarmas. Y es que empezó el año por todo lo alto. En el primer Grand Slam de la temporada, consiguió llegar a la final y dejar por el camino a Jannik Sinner y a Lorenzo Musetti (este último por retirada). Esto hizo pensar que, aunque con descansos y disputando los torneos justos, Novak Djokovic podría estar listo una temporada más para competir los grandes títulos a los dominadores actuales, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. Pero nada más lejos de la realidad.
Desde entonces, únicamente ha disputado otros dos torneos más. El Masters 1000 de Indian Wells, donde cayó en octavos de final frente a Jack Draper en un partido apretadísimo, y el Masters 1000 de Roma, donde ha caído en segunda ronda frente a Dino Prizmic, y se ha marchado sin ganar. De hecho, va a llegar a Roland Garros sin haber ganando un solo partido en la gira de tierra batida, porque ya ha anunciado que no disputará ningún torneo más antes del segundo Grand Slam de la temporada. Tras Indian Wells, tuvo que perderse tres torneos de manera consecutiva debido a una lesión en su hombro derecho.
Esto dijo Nole en la rueda de prensa posterior al partido frente a Prizmic: «No sé si llegaré bien a Roland Garros, espero que sí. Para ser honesto, no es la preparación ideal. No recuerdo la última vez en los últimos años que tuve una preparación sin problemas físicos o de salud antes del torneo. Siempre hay algo. Es una nueva realidad con la que tengo que lidiar. Es frustrante. Pero al mismo tiempo, es mi decisión competir en estas condiciones. Es lo que hay.»
«Estuvo bien. No jugué tan mal. Para ser honesto, no creo haber jugado tan mal. El segundo set fue algo para olvidar, obviamente, por cómo me sentí en la pista, pero el primero y el tercero estuvieron bien. Al final, fue una buena batalla. Obviamente, veo lo que me falta. No estoy definitivamente donde quiero estar para el nivel más alto, para competir al más alto nivel y llegar lejos. Es la que es. Simplemente te adaptas y le sacas el máximo provecho. Entreno duro. Entreno tanto como mi cuerpo me lo permite, pero lo que suceda en la pista es realmente impredecible.»
Aquí pasan dos cosas. La primera es que Nole sabe que si quiere ganar su 25º Grand Slam, debe apostar todo (o al menos priorizar más) a Wimbledon ahora mismo (también al US Open, pero ahí tendrá un mes entero tras Wimbledon y además es muy probable que Carlos Alcaraz esté de vuelta). Es uno de sus torneos más laureados y tendrá más tiempo para recuperarse y ponerse a punto físicamente. Para Roland Garros, no solo tiene menos tiempo de recuperación, sino que al ser la superficie más exigente físicamente, es muy probable que jugadores expertos en tierra puedan aguantarle la batalla y alargar el partido lo suficiente como para ir mermando la calidad de su juego debido al desgaste.
Lo segundo, es la ausencia de Carlos Alcaraz, jugador que le ha ganado las últimas dos finales de Grand Slam. Esto multiplica sus opciones de levantar un título. Si Djokovic llega a Wimbledon en buen estado de forma, es muy probable que el único capaz de plantarle cara sea Jannik Sinner. El año pasado, tras su derrota en Roma, disputó el ATP 250 de Ginebra, donde consiguió su título número 100. De esta manera llegó con más preparación a Roland Garros, y de ahí partió directamente a Wimbledon y al US Open. Pero por todo lo mencionado anteriormente, es normal que este año no quiera disputar más torneos antes del grueso de la temporada.