El Barça cae ante el vigente campeón de Europa, el París Saint-Germain, en un duelo marcado por las bajas en ambos bandos, pero que dejó clara una diferencia; el conjunto francés, incluso sin sus jugadores clave, sigue siendo un equipo casi imposible de superar. Los de Hansi Flick compitieron durante buena parte del choque, pero terminaron asfixiados físicamente y viéndose superados en los últimos minutos por un PSG que demostró el oficio que exige enfrentarse al actual campeón de la competición.

El choque comenzó con un ritmo alto. Lamine Yamal encendió al Lluís Companys con un regate de fantasía a los cuatro minutos de juego y Ferran Torres adelantó a los culés en el 19’, tras una gran asistencia de Rashford. El Barça parecía cómodo, pero la respuesta parisina no tardó en llegar, Nuno Mendes apareció como una bala por la izquierda y puso un balón que el joven Mayulu definió de manera brillante engañando de lado al guardameta culé en el minuto 38 de partido. El 1-1 devolvió el equilibrio al marcador y al partido, aunque antes del descanso Barcola perdonó el segundo para los de Luis Enrique.
El PSG empezó a carburar, con Vitinha mandando en el centro del campo y sus laterales, Achraf y Nuno Mendes, castigando sin descanso a la defensa azulgrana, en una exhibición física de ambos jugadores; siendo el portugués nombrado MVP del partido. En la segunda mitad se pudo ver de manera más clara esa superioridad física y Szczesny mantuvo vivo al Barça con varias intervenciones de mérito, aún así, el Barca seguía intentándolo con un remate de Dani Olmo sacado bajo palos por el defensa marroquí del PSG, que pudo cambiar la historia del choque.
Con los cambios, el equipo de Flick se fue diluyendo. Pedri, cansado, se marchó en el minuto 79 y los últimos quince minutos del encuentro fueron un monólogo parisino. Kang-in Lee, que entró para disputar los últimos 10 minutos de partido estrelló un balón en el poste y Achraf, incansable, puso la guinda en el 90’ con un centro raso que Gonçalo Ramos no falló para sellar el 1-2 definitivo.

El Barça, sin algunos de sus mejores jugadores, resistió lo que pudo, pero terminó atropellado por la apisonadora francesa. Lamine y Pedri, que no tuvieron su mejor partido, no lograron marcar diferencias, y se terminó viendo que, hoy por hoy; aún con bajas, el PSG es imbatible. El campeón demostró que su reconocimiento en la reciente gala del balón de oro como mejor club del mundo no es casualidad; por su parte, el Barça, teme que vuelvan a asomar los fantasmas europeos del pasado.
Escrito por: Héctor Lázaro Molina