Según acaba de conocerse, el fútbol ingles ha sido sacudido por el ‘Spygate 2.0’ tras hacerse oficial la noticia: el Southampton ha sido expulsado del playoff de ascenso a la máxima categoría y el Boro, por tanto, estará en la final.
Todo el escándalo, que llevaba juzgándose varios días, arranca con una denuncia del Middlesbrough después de encontrar a un miembro del staff del Southampton (identificado como William Salt) grabando su sesión de entrenamiento apenas dos días antes del encuentro de día, escondido detrás de un árbol cual espía de guerra.
Tras ser pillado in fragante y señalado por los miembros del Boro, el sospechoso se negó a ser identificado y huyó del lugar, dejando tras de si parte de un equipo profesional que estaría transmitiendo la señal de manera remota.
Esta denuncia adquiere una especial relevancia pues el ascenso a la Premier está cifrado en ¡130 millones de euros! para los equipos que lo logran. El Southampton, expulsado del playoff de ascenso, acaba de perder una enorme cantidad de dinero.
Fuentes de SKY Sports han señalado, incluso, que las fechas de la final que disputarán ahora Hull City y Middlesbrough, podrían modificarse.