El Elche CF volvió a creer cuando más lo necesitaba. En una auténtica final por la permanencia, el conjunto ilicitano se impuso 2-1 al RCD Mallorca en el Martínez Valero, en un duelo cargado de tensión, giros inesperados y drama hasta el último suspiro.

La primera mitad fue un pulso de nervios. Ambos equipos, atenazados por la presión de la tabla, ofrecieron más intensidad que claridad. Hubo acercamientos, pero faltó precisión en los metros finales, dejando el marcador intacto al descanso.
El partido estalló tras la reanudación. Fue el Mallorca quien golpeó primero: Pablo Torre cazó un balón en la frontal y lo mandó al fondo de la red con un disparo seco, silenciando momentáneamente el estadio. Pero este Elche, herido durante meses, decidió reaccionar.
La respuesta fue inmediata. Rafa Mir apareció oportuno dentro del área para empatar tras un rechace, devolviendo la vida a los suyos. Y poco después llegó la locura: una jugada brillante, iniciada con un taconazo de Febas, terminó en los pies de Tete Morente, que firmó el 2-1 y desató la euforia en las gradas.

Cuando todo parecía decidido, el VAR añadió más dramatismo. Penalti para el Mallorca en el descuento por mano de Bigas. Muriqi asumió la responsabilidad… y falló. Su disparo no encontró portería y el Martínez Valero estalló definitivamente.
Elche celebró como si fuera una final. Y, en cierto modo, lo era.

Análisis de la clasificación y situación de ambos equipos
Tras este resultado:
Elche sale de los puestos de descenso y toma aire tras meses sin ganar, suma 3 puntos clave y se queda con 29 puntos, mientras el Mallorca cae a zona roja, agravando su crisis como visitante. se mantiene con 25 puntos.
Conclusión
Elche no solo ganó un partido: recuperó el alma. Tras meses sin victorias, el equipo ilicitano encontró en su estadio el punto de inflexión que puede cambiar su temporada. En cambio, el Mallorca sale muy tocado, no solo por la derrota, sino por cómo se produjo: con un penalti fallado que puede pesar más que tres puntos.