El conjunto maño se mantiene colista de la Liga Hypermotion tras endosar una contundente derrota frente a la Cultural Leonesa, dejando un mar de dudas entre sus aficionados.
Incredulidad, miedo y decepción rodeado de incertidumbre. Sentimientos que los aficionados del Real Zaragoza tienen muy presentes en las últimas temporadas, pero que han salido a relucir aún más en el principio de la actual campaña.
Play Off de ascensos perdidos, temporadas en tierra de nadie y sufrimiento por salvaciones en las últimas jornadas de campeonato es a lo que se han acostumbrado los blanquillos del león. Blanquillos que aún recuerdan cómo su Real Zaragoza salía laureado por los mejores estadios del país, codeándose entre los más grandes llegando a tocar el cielo hasta que, una paupérrima temporada en 2013 les hizo abandonar la Primera División.
Hoy por hoy, el Real Zaragoza toca fondo a falta de mucha temporada y es que, tan solo 6 puntos tras diez jornadas disputadas han dejado a los maños en una compleja situación tras solo haber logrado vencer al CD Mirandés por la mínima y lograr rascar tres empates que saben a poco para sus aficionados.
Una situación que ha provocado en la destitución de Gabi Fernández, ex jugador del propio club y del Atlético de Madrid, a favor de Rubén Sellés, el cual buscará dar con la tecla para evitar que el símbolo de la ciudad compita la próxima temporada en la Primera RFEF tal y como le pasó a otros históricos como Málaga CF, CD Tenerife, RC Recreativo de Huelva, Hércules CF y Real Murcia CF.
Por su parte, la dramática situación del club tras la derrota por 0-5 frente a la Cultural Leonesa ha colmado la paciencia de sus aficionados, los cuales señalan de forma directa a la directiva. Es por ello que la Federación de Peñas del Real Zaragoza se reunirán el próximo jueves para oficializar una manifestación en contra de los actuales mandatarios para solicitar explicaciones de la actual gestión, predestinada para el próximo 2 de noviembre en el partido en casa frente al RC Deportivo. Ahora sí que sí, ¡moverse, maños, moverse!
Autor: Ángel López Aracil