El Bayern cumplió y también sufrió. En una noche espesa en el Allianz Arena, el conjunto de Kompany se impuso al Union Saint-Gilloise en el penúltimo partido de la fase de grupos de la Champions gracias al olfato goleador de Harry Kane, autor de un doblete que maquilló un partido irregular de los bávaros ante un rival valiente y bien plantado.
El arranque fue prometedor. A los dos minutos, Kane ya avisó tras un centro de Luis Díaz, en una jugada proveniente de una arrancada descomunal de Olise. Scherpen apareció por primera vez y no sería la última. Poco después, el guardameta belga volvió a negarle el gol al inglés tras otro centro del extremo francés, mientras Bischof mandaba alto el rechace. Todo apuntaba a un encuentro fácil para los locales, pero fue solo un espejismo.
Olise era el único capaz de romper líneas. El Bayern empezaba a atascarse y el Saint-Gilloise crecía. Mac Allister rozó el gol en una falta a los 20’, y a partir de ahí el guion cambió por completo, posesiones largas del conjunto belga, un Bayern replegado y un Allianz sorprendido.
Neuer evitó el desastre. El capitán sacó una mano espectacular al cabezazo de Promise David en el minuto 28, una parada que mantuvo vivo a un Bayern sin ideas, estático y con falta de claridad. Ni siquiera Kane encontraba espacios, y cuando los tuvo, no pudo aprovecharlos gracias a las impecables acciones defensivas del Saint-Gilloise. Al descanso, el 0-0 dejaba mejor sabor al conjunto visitante, que había sido superior durante muchos minutos.

Tras el paso por vestuarios, el Bayern mantuvo la posesión, pero sin meter miedo, hasta que apareció el de siempre. En el 51’, Kane se anticipó en el primer palo para cabecear un córner de Olise y desatascar el partido. Apenas dos minutos después, Scherpen derribó al inglés tras otro pase filtrado del francés y el propio Kane convirtió el penalti para firmar su doblete.
El partido se volvió aún más loco con la rigurosa expulsión de Kim Min-jae en el 62’, que dejó al Bayern con diez. Sin embargo, ni siquiera la superioridad numérica pudo activar al Saint-Gilloise. Los bávaros defendieron con balón, controlaron el partido en todo momento y no bajaron los brazos en ningún momento.

La polémica volvió a aparecer en el tramo final. Un nuevo penalti muy discutido que, tras ser revisado en el VAR, le dio a Kane la opción del hat-trick, pero esta vez fue el larguero el que le negó el gol. Ni siquiera eso pudo cambiar el guion de la segunda parte: el Saint-Gilloise siguió cabizbajo y el Bayern manejó el término final del partido con autoridad, pese a que Olise perdonó el tercero tras un pase de la muerte servido por Luis Díaz.
El Bayern no tuvo su partido, pero consiguieron ser efectivos. Kane volvió a marcar la diferencia, Neuer fue decisivo cuando más lo necesitaba su equipo y los alemanes consiguieron tres puntos de oro para seguir en la pelea.
Redactado por: Héctor Lázaro Molina