En su regreso a la máxima competición del fútbol europeo, los groguets hicieron un buen partido ante el Tottenham, pero un error tempranero del meta brasileño condenó a los de Marcelino.
El Villarreal salió al Tottenham Stadium creyendo que puntuar era posible, pero a los 3 minutos, un error de Luiz Junior condenó a los de Marcelino. En una jugada por banda, Lucas Bergvall puso un centro al corazón del área. Aunque el balón iba blando, al meta groguet se le escapó de las manos, siendo el primer tanto local y a la postre, el decisivo.
Tras esta acción, el partido entró en un ida y vuelta constante donde los locales se sintieron más cómodos. Las ocasiones fueron pocas pero claras. Primero fue el Villarreal quien pudo empatar el partido, luego de una buena jugada de Pépé que Buchanan no supo definir bien. Al poco tiempo, ya en el minuto 30, fueron los de Thomas Frank quien estuvieron a punto de poner el 2-0 en el marcador. Después de una buena acción de Spence, el balón le llegó a Sarr, quien ejecutó un buen lanzamiento desde fuera del área al que Luiz Junior reacciónó con un paradón. Al poco tiempo, los locales reclamaron penalti en una mano de Gueye, pero el colegiado no la concedió por venir de rebote previo. Con esta diferencia mínima se llegó al descanso.
Ya en el segundo tiempo, el encuentro entró en un ritmo más pausado que favorecía a los locales. En un partido muy cerrado y parejo, fue de nuevo Nicolas Pépé quien con una acción por banda derecha creó peligro en la portería de Vicario. En una buena acción metiéndose hacia dentro, el costamarfileño probó un disparo que pasó rozando el palo de la meta local. En los siguientes minutos el partido apenas contó con jugadas manifiestas de gol, y fue ahí cuando los entrenadores entraron en escena. Con los cambios el Villarreal mejoró, y ya en el minuto 85, Moleiro puso a correr a Mikautadze. El delantero georgiano dejó atrás al Cuti Romero, y cuando se dirigía hacia portería fue derribado por Van de Ven. Los groguets reclamaron tarjeta roja, pero el colegiado decidió sacar solo tarjeta amarilla al tratarse de un mal control que se iba hacia banda y no dirección portería. En esa misma falta los visitantes estuvieron a punto de empatar. De nuevo Pépé fue el encargado de crear peligro, ya que su falta en el minuto 85 pasó muy cerca del arco local. Esta acción sería la última de peligro. En los últimos minutos el Tottenham se limitó a dejar correr el crono, y el partido llegó a su fin con el tempranero y decisivo 1-0.