Con cinco puntos de ventaja sobre el Manchester City de Pep Guardiola propiciados por los tres empates consecutivos ante Sunderland, Chelsea y Brighton, en los que los ‘Citizen’ apenas han anotado dos goles (uno de ellos de penalti), saltó al césped el Arsenal de Mikel Arteta sabedor de que una victoria ante el siempre incómodo (y este año irregular) Liverpool podía abrir un hueco importante en la lucha por la Premier League.
Por si fuera poco, el Arsenal se enfrentaba hoy a una estadística demoledora a favor del Liverpool, y es que de los últimos trece encuentros entre liga y copas nacionales, los ‘gunners’ tan sólo han obtenido dos victorias frente a unos ‘reds’ que se presentaban hoy en el Emirates Stadium con numerosas bajas en ataque, lo cual hacía difícil pensar en obtener un resultado positivo.
El partido arrancó bajo una intensa lluvia que provocaría que el césped se fuera volviendo más rápido a cada minuto que pasaba, con ambos equipos tratando de imponer su ritmo de juego y con un Arsenal que trataba de ahogar la construcción de juego del Liverpool con un triángulo formado por Ødegaard, Rice y Zubimendi y que hacía que tanto Gravenberch como Mac Allister tuvieran que moverse muchos metros para poder recibir con cierto margen de maniobra.
Otro dato a tener en cuenta para este encuentro era que si bien el Arsenal había marcado hasta la fecha catorce tantos en acciones a balón parado, el Liverpool, por su parte, era la antítesis con trece goles encajados a balón parado. Sin duda un dato revelador que nos mostraba al peor Liverpool de los últimos años en este tipo de acciones, frente al mejor Arsenal en muchos años en estas jugadas. Como revelador también, y esta vez favorable a los ‘reds’, el hecho que desde un empate a cero que se dio en el año 2015, el Liverpool haya sido capaz de marcarle al Arsenal al menos un gol en cada partido de Premier que han disputado (un total de veinte encuentros desde aquel 0-0).

Tras unos minutos de tanteo entre ambos equipos, el Arsenal comenzaría a imponer su ritmo de juego y empujando poco a poco al Liverpool contra la portería de Alisson, y en el minuto quince llegarían dos ocasiones consecutivas para los ‘gunners’ que pudieron adelantarse en el marcador. Por si fuera poco, Bukayo Saka comenzaba a hacer sufrir muchísimo a Milos Kerkez en defensa.
Susto mayúsculo para los aficionados del Emirates que vieron como Saliba realizaba una peligrosa cesión a David Raya que se quitó el balón de encima como pudo, pero que vio como su despeje «in extremis» caía a los pies de Conor Bradley que buscaba la vaselina pero el balón templado se acababa estrellando en el travesaño. Mejoraba el Liverpool tras bastantes minutos de asedio ‘gunner’.
Pero si los datos y estadísticas rodeaban al encuentro, otro apunte en forma de «maldición» persigue al Arsenal: nunca ha sido capaz de ganar la Premier cuando ha sido campeón de invierno.
Volvió a asomarse con peligro el Arsenal sobre la portería de Alisson en una jugada que terminó derivando en una pequeña tangana por un posible penalti sobre Frimpong que Anthony Taylor no valoró como tal y que nos dejó una acalorada discusión entre Van Dijk y Declan Rice. El ataque ‘gunner’ finalizó con un disparó que se envenenó tras rozar en un defensor visitante.
Apuntar bien un nombre en la libreta: Jurriën Timber. El lateral neerlandés ha sido, durante los primeros cuarenta y cinco minutos, una amenaza constante para el Liverpool que ha sido incapaz de descifrar por dónde podía entrar, pues se complementa a la perfección con Saka y tan pronto aparecer en la posición de extremo como que percute por el carril lateral-central, recordando a la mejor época de Trent Alexander-Arnold en el Liverpool de Jurgen Klopp.

Con el empate a cero inicial, y con el remate de Bradley al travesaño como ocasión más clara de gol, Arsenal y Liverpool enfilaron el camino al vestuarios.
Segunda parte
Tuvo la primera ocasión en la segunda parte el Liverpool en un balón largo a la carrera para Frimpong, pero el bote que dio el esférico hizo perder toda la ventaja al neerlandés y la zaga ‘gunner’ pudo replegar a tiempo. Y poco después, apenas un par de minutos, Martín Zubimendi a punto estuvo de controlar un balón dentro del área ‘red’ pero el control se le marchó largo.
No lo veía claro Arteta y, tras el obligado cambio por la lesión de Piero Hincapié, decidió dar entrada de golpe a Martinelli y Gabriel Jesús por un desaparecido Gyokeres y el belga Trossard.
Por desgracia, el partido fue perdiendo algo de ritmo salvo arreones puntuales de ambos equipos, que por minutos parecían dar por bueno un empate a cero que si a alguien beneficiaba, era claramente al equipo londinense. Quizás por ese motivo el Liverpool trataba, con más corazón que fútbol, buscar la portería de David Raya, aunque sin fortuna.
Bien es cierto, que con la lesión de Hincapié, el Liverpool empezó a encontrar una pequeña vía de agua en la zaga ‘gunner’, con un Frimpong que superaba una y otra vez a Lewis-Skelly.
Lo intentaría el Arsenal en los últimos minutos que se verían empañados por una tanagana formada a raíz de una jugada en la que Bradley pareció hacerse daño y Martinelli llegó para sacar del campo al lateral ‘red’ que se había quedado sobre la misma línea de cal. Ese empujón del extremo brasileño desencadenó una pequeña trifulca que terminó con sendas amarillas para Martinelli y Konaté (por empujar al propio Martinelli).

De hecho, el propio Bradley sería retirado en camilla con gestos de dolor, lo que aumentaba la preocupación de un Liverpool escaso de efectivos por las lesiones y que realizaba su primer y único cambio en el partido, en el minuto noventa y cuatro. ¿Señal de la poca confianza de Slot en su banquillo?
La tuvo Gabriel en el minuto noventa y seis a la salida de un córner, pero su remate se marchó a escasos centímetros del palo de la portería de Alisson, y el Arsenal finalizaría la jornada con seis puntos de ventaja sobre Manchester City y Aston Villa.
¿Podrán los ‘gunners’ mantener la ventaja, romper la maldición que les persigue y levantar la Premier League más de veinte años después del Arsenal de ‘Los Invencibles’?

Redactado por: Miguel Gómez