Nuevo invento táctico en el laboratorio del Manchester City de Pep Guardiola: construir la salida de balón situando a los medio centros junto al portero, centrales abiertos y laterales en altura.
Por todos es sabido que Pep Guardiola gusta de modificar su repertorio táctico con el fin de evolucionar a sus equipos y hacer más difícil un análisis por parte los rivales, y en esta ocasión ha ideado una nueva forma de construir la salida de balón desde su portería.
En Barcelona, recuperó la figura del ‘falso 9’ en duelo ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. En Alemania, reconvirtió a laterales en medio centros. Y ya en Inglaterra elevó y modificó su repertorio utilizando los laterales por dentro. Pero ahora, ha dado una vuelta de tuerca más.
Y es que Guardiola ahora ha comenzado a situar a sus medio centros junto a su portero para los saques de portería y esto, como veremos, tiene cierta lógica.

Como vemos en lo que sería la disposición inicial en la imagen superior, los dos centrales se sitúan junto al portero, con los centrales abiertos fuera del área. Los laterales ganan altura y es un interior el que se sitúa en el puesto de medio centro para dar equilibrio y una posible salida auxiliar.
¿Cuál es el sentido de este movimiento?
Claramente, lograr una salida de balón y una progresión hacia campo rival más limpia. Pero debemos analizar más profundamente esta disposición.
Pese a que desde la llegada de Guardiola el Manchester City ha tratado de fichar centrales con buen manejo del balón, precisamente para asegurar esa progresión y ese juego de posición que tanto le gusta al técnico español. Y es aquí donde radica la clave para entender esta nueva disposición de inicio de juego.
Normalmente, los equipos tienden a realizar una presión más agresiva cuando el balón cae a los carriles laterales, y es por ello que Guardiola ha querido colocar a sus centrales como si fueran unos ‘falsos laterales’, y a los medio centros junto a su portero.
Con los dos medio centros iniciando el juego, el rival se ve obligado a cambiar el ‘foco de atención’ en su forma de presionar, pues quien inicia el juego ya no es un central sino un jugador mucho más acostumbrado a girarse, a filtrar pases y a saltar líneas de presión mediante conducciones. Pero sobre todo, aumenta considerablemente la calidad en la primera toma de decisión de la jugada.
¿Cómo funciona esta nueva salida de balón?

En la imagen, podemos ver lo que sería una disposición contra un equipo que, por ejemplo, presionara la salida de balón con dos delanteros y se asentara en un 1-4-4-2. Aquí, las posiciones de Sementó y Cherki también son clave, pues obligan a fijar a los dos medio centro rivales y que Reijnders pueda ejercer de hombre libre (en teoría). Rico Lewis y Aït-Nouri se encargan de fijar a los extremos rivales y esto dejaría una posible proyección más libre a los centrales para salir por fuera.
Si los laterales rivales saltaran a la presión a Semenyo o Cherki, esto podría generar espacios para que Haaland los ataque 1 Vs 1 con su marcador.

Pero, ¿qué ocurre ante una presión con tres delanteros? En este caso, la ventaja inicial la va a tener el equipo de Pep Guardiola, en teoría, en los carriles laterales como podemos ver en la imagen. Además, en el inicio el City cuenta con una ventaja numérica 5 Vs 3, y en función de los movimientos de los laterales, se puede incrementar.
Aquí, incluso los centrales pueden ganar más altura una vez iniciado el juego con el objetivo bien de forzar a los extremos rivales a replegar o bien a que salte un jugador de segunda (interior) o tercera (lateral) línea, lo que generaría un desajuste defensivo, y esto el City lo suele castigar casi siempre.
Y vosotros, ¿qué opináis de esta nueva variante táctica de Guardiola?