Un partido de locura en el Teatro de los sueños

Comenzó eléctrico el partido con una llegada del Manchester United en el primer minuto donde los jugadores y aficionados locales reclamaron penalti por mano de un defensor visitante tras disparo de Bruno Fernandes, pero ni el VAR ni el árbitro consideraron la jugada como punible.

Con diez jugadores momentáneamente por la lesión de Tyler Adams, el Bournemouth vivió un momento de zozobra cuando su guardameta salió nadie sabe dónde en un córner botado por Amad Diallo y el balón cruzó por toda la frontal del área pequeña sin que nadie lograra desviarlo hacia portería. Tras esta acción, Antoni Iraola se vería obligado a sustituir a Adamas por Alex Scott.

Como si la lesión de Adams hubiera despertado a los Diablos Rojos, el United se lanzó a un asedio sin tregua sobre la portería visitante, y en apenas tres minutos Mount y Casemiro tendrían dos grandes ocasiones para inaugurar el marcador. Empujaba Old Trafford en el campo y en la grada, y lo pasaba mal el equipo visitante.

Precisamente sería en el primer balón que controlaría Semenyo, que el Bournemouth lograría forzar un saque de esquina sobre la portería local tras un providencia cruce de Luke Shaw.

Y al final, tanto va el cántaro a la fuente, que un centro de Diogo Dalot desde el costado izquierdo sería peinado por Cunha al borde del área pequeña en un error del guardameta visitante que llegó a tocar el balón. El rechace, sería rematado de cabeza por Amad Diallo para poner en ventaja al United en su pelea por volver a la Champions. Quince minutos de auténtica locura para arrancar el partido.

Fuente: Manchester United en X

Y a punto estaría Cunha de poner en pie Old Trafford si la jugada de ataque que trenzó el United en el minuto diecinueve hubiera terminado en gol, pero el disparo buscando la escuadra se marcharía fuera ante el lamento de la grada.

Sin embargo, el United es famoso por sus ocasionales lagunas defensivas que, en muchos partidos, le ha costado puntos, y a punto de cumplirse la media hora de partido, Lammens tuvo que realizar una parada llena de reflejos ante el remate de Tavernier a paso de Justin Kluivert. Respiraba aliviado Old Trafford. Y el United, ofensivamente, seguía a lo suyo tratando de volver a empujar al Bournemouth contra su portería.

Amad Diallo, posiblemente uno de los jugadores más activos en esta primera parte, pudo lograr el segundo tanto de la noche en una gran jugada personal tras arrancar desde su campo y sortear a dos defensas, pero Diakite se lanzó al suelo de manera providencial para rechazar el disparo del jugador del United… y apenas dos minutos después Mbeumo estuvo a punto de hacer otro golazo a pase de Cunha pero su remate su marchó por encima de la portería de Petrovic. El United era un vendaval de nuevo para el Bournemouth.

Lo habíamos avisado, y durante la primera parte sólo ha tenido una ocasión para correr al espacio. Antoine Semenyo, en la única jugada en la que ha podido correr en dirección a la portería del United, ha logrado el empate a uno en el minuto treinta y nueve, en una jugada donde de nuevo la defensa local ha pecado de ser demasiado blanda y mentalmente ausente. Así, Lo que el tridente ofensivo lograba, la defensa se lo ha quitado al United al borde del descanso.

Fuente: AFC Bournemouth en X

Destacable la trifulca que se formaría casi al límite del tiempo reglamentario de la primera mitad cuando Dalot le hizo la cama a Semenyo en un balón aéreo y este se fue a por el jugador portugués del United. El colegiado lo solventaría con tarjeta amarilla para ambos jugadores y, tras esto, el Bournemouth tendría dos ocasiones para hacer el segundo gol.

Pero sería un viejo rockero, de esos que nunca mueren, quien anotaría de cabeza el segundo gol del partido. Carlos Henrique Casemiro, de cabeza completamente solo en el segundo palo a la salida de un córner volvía a adelantar a los de Ruben Amorim, aprovechando también la pequeña ayuda de Petrovic. Descanso y victoria momentánea de los locales pero con la amenaza del Bournemouth.

Una buena siesta debió echarse el United en el vestuario, pues apenas tardaría un minuto Evanilson en volver a empatar para el Bournemouth en otra jugada mal defendida por el United. Se repetía la historia de esta y anteriores temporadas con un nuevo gol casi regalado por los defensores de Old Trafford.

Y cuando el United se empeña en convertir una noche plácida en pesadilla… En esas andaban cuando una potente arrancada de Tavernier desde su propio campo tras una absurda pérdida del United desembocó en, gracias a dios, tarjeta amarilla para Casemiro que se tuvo que jugar la expulsión y derribar al jugador del Bournemouth… pero no sirvió para nada. El propio Tavernier lanzaría la falta y lograría poner en ventaja a los visitantes en una noche para olvidar de los Red Devils, gracias también a la horrorosa colocación de la barrera que hizo Lammens y el hueco entre Bruno y Cunha. El United decidía adelantar los regalos navideños en Old Trafford.

Lo que se vería a partir del segundo gol del Bournemouth sería un quiero y no puedo del United que llegó a poner en el campo a Sesko (que a buen seguro estará arrepintiéndose de haber fichado por el equipo inglés), Cunha, Mbeumo y Bruno Fernandes tratando de lograr la remontada, pero con más coraje que fútbol…

Un minuto mágico

Hasta que apareció el mago portugués con el dorsal 8 a la espalda. Bruno Fernandes, quién sino, frotaría la lámpara para sacarse un golazo de falta directa que recordó al anotado por Declan Rice en Champions ante el Real Madrid. La genialidad del portugués volvía a meter a los Red Devils en el partido con una grada encendida animando a los suyos.

Fuente: Tribuna.com

Y en apenas un minuto, el United volvió a asomarse al área del conjunto de Iraola y, con cierta fortuna por un rebote, el balón terminó en los pies de Cunha que no perdonaba y ponía en ventaja a los de Amorim.

Pero que al United se le hace gol con demasiada facilidad… ya lo saben en Inglaterra y muy posiblemente en Curaçao. Otra por el centro. Otra vez una defensa blanda… y el Bournemouth que empataba el partido ¡4-4! con cinco minutos más el descuento por delante. Un partido de infarto.

Y al igual que Lammens participó desafortunadamente en el gol de Tavernier, en el minuto noventa y cinco realizaría la parada de la noche para salvar el remate a bocajarro de Brooks… pero se superaría al realizar una nueva parada en el minuto ¡NOVENTA Y NUEVE! y evitar la derrota del United.

Partido loco de ida y vuelta, especialmente en la segunda parte, donde se vuelve a evidenciar una vez más la fragilidad y el caos defensivo que existe en el Manchester United, y que permite al Bournemouth irse con buenas sensaciones pese a no haber logrado una victoria fuera de casa tras marcar cuatro goles en Old Trafford.

Bruno Fernandes, MVP del United Vs Bournemouth
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