CRÓNICA | Atlético de Madrid – Getafe CF: Un zapatazo que calma la tormenta azulona

El Atlético de Madrid se llevó tres puntos de oro en un derbi que tuvo de todo: un gol de otro planeta, tensión eléctrica, intervenciones decisivas del VAR y ese aroma de derbi que siempre nos encontramos ante estos partidos. Al final, el solitario zapatazo de Nahuel Molina bastó para vencer a un equipo azulón que nunca bajó los brazos, ni siquiera cuando se quedó en inferioridad numérica.

Un misil para romper el hielo

El partido arrancó con el guion esperado: interrupciones constantes, faltas tácticas y un Getafe que buscaba pausar el ritmo del Atlético a base de contactos. Sin embargo, en el minuto 7, Nahuel Molina decidió saltarse el plan. El lateral argentino cazó un balón «desde su casa» y soltó un latigazo imprevisto que sorprendió a propios y extraños, clavándose en la red para poner el 1-0.

Tras el gol, el choque entró en una fase de disputa física sin un dominador claro. El Atlético pudo sentenciar pronto cuando Thiago Almada perdonó un cuatro contra tres clarísimo tras un error de Kiko Femenía, pero la falta de puntería mantuvo al Getafe con vida. A pesar de que los de Bordalás empezaron a sentirse cómodos con el balón, el Atleti amenazaba en cada transición, con Molina buscando el doblete y Sorloth estrellando un cabezazo en la madera tras un servicio medido de Baena.


Polémica y sustos antes del descanso

La tensión subió de tono en el minuto 34 con una entrada durísima de Domingos Duarte sobre Baena. El Metropolitano contuvo el aliento mientras el VAR revisaba la acción, pero finalmente el central portugués salió impune, para indignación de la grada colchonera. Antes de irse a vestuarios, Musso tuvo que aparecer por primera vez ante Femenía y Baena desperdició un remate precipitado que pudo ser el gol de la tranquilidad local.


El «pellizco» de Abqar y un final eléctrico

La reanudación trajo a un Getafe valiente que obligó a Musso a intervenir nada más empezar. Pero el partido saltó por los aires en el 54. Abqar vio la roja tras una acción tan insólita como imprudente al propinarle un pellizco en la entrepierna a Sorloth. Con uno menos, el Getafe se cerró, aunque el partido siguió oliendo a pólvora: Sorloth coqueteó con la expulsión por un manotazo a Zaid Romero que el árbitro no castigó con la segunda amarilla.

En el tramo final, el Atlético monopolizó el balón, volcando el juego por bandas con centros laterales y disparos de Marc Pubill que obligaron a Soria a lucirse. Sin embargo, al no llegar el segundo gol, el partido se rompió. Los últimos diez minutos fueron un «correcalles» muy peligroso: Musso volvió a salvar los muebles en el 80 y el Getafe salvo lo que bajo palos lo que podía haber sido la sentencia en el 81.

El Atlético buscó la sentencia hasta el suspiro final, pero terminó pidiendo la hora ante un Getafe que, fiel a su estilo, peleó por ese punto de oro hasta que el silbato marcó el final. Victoria sufrida, pero victoria al fin, para un Atleti que sigue firme en su feudo.


Tres puntos de oficio y pegada

El Atlético de Madrid firma una victoria de «oficio». Aunque no logró cerrar el partido con un segundo tanto pese a jugar contra diez, la solidez defensiva y el acierto temprano de Molina fueron suficientes. Para el Getafe, queda el sabor agridulce de haber competido hasta el final, pero la falta de puntería y la indisciplina de Abqar terminaron condenando a los de Bórdalas en el Metropolitano.

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial