Escrito por: Alberto Víctor Espinar
En Bakú, en el estadio del Neftçi PFK, se enfrentaron Azerbaiyán e Islandia en la jornada 9 de las eliminatorias del Grupo D. El conjunto local necesitaba sumar puntos para mantenerse con opciones, mientras que Islandia buscaba afianzar su posición en la disputa por la segunda plaza del grupo.
Islandia se mostró más eficaz y mejor organizada, lo que le permitió adelantarse en el marcador ya en el minuto 20, cuando Albert Gudmundsson, asistido por un gran Ísak Bergmann Jóhannesson, conectó un disparo certero que abrió el marcador. Al borde del final de la primera parte, tras un saque de esquina medido, Sverrir Ingason se elevó y definió con autoridad de cabeza, dejando a Azerbaiyán con una herida difícil de cerrar. El doblete antes del descanso descompuso los planes locales.

Durante la segunda mitad, Azerbaiyán trató de reaccionar a este marcador adverso. Buscó crear ocasiones peligrosas con centros, con contragolpes, con una presión más adelantada, pero Islandia se replegó, gestionó el ritmo, y no permitió concesiones graves a la vez que intentó castigar aún más cada intento azerbaiyano con rápidos contragolpes.
Finalmente, Azerbaiján concluyó el encuentro con un único tiro a puerta en su haber, mientras que Islandia gozó de las ocasiones más peligrosas del encuentro a la vez que mantuvo a raya a un rival claramente inferior.

Este triunfo vital catapulta a la selección islandesa a una posición privilegiada en el Grupo D de las eliminatorias europeas, reforzando su candidatura para la repesca, dependiendo de sí misma para su próximo encuentro ante Ucrania. Por su parte, Azerbaiyán ve cómo sus opciones mundialistas se desvanecen totalmente, afrontando un partido sin nada que perder ante la selección de Francia.