División de Honor Juvenil – Grupo 5 | Ciudad Deportiva Fernando Santos de la Parra
El Getafe Juvenil remontó ante La Cruz Villanovense Juvenil (3-1) en un encuentro que cambió radicalmente tras el descanso. El conjunto azulón, dominador en posesión durante gran parte del choque, reaccionó al tanto inicial visitante y terminó imponiendo su superioridad gracias a la irrupción decisiva de Isra, autor de los tres goles locales.
La Cruz golpea primero
El partido comenzó con personalidad visitante. La Cruz avisó en el minuto 4 y forzó un córner inmediatamente después, evidenciando su plan de competir desde la intensidad y el orden.
Aunque el Getafe asumía el control del balón, los extremeños encontraban espacios al contragolpe. Tras una gran ocasión desperdiciada por Cuéllar en el 14’, llegó el 0-1. En el minuto 17, Víctor conectó un disparo desde fuera del área que sorprendió al meta azulón y adelantó a los visitantes.
Hasta el descanso, el guion se mantuvo: posesión local, intentos desde fuera y centros laterales, pero un La Cruz disciplinado que defendía su ventaja con solidez.
Isra cambia el partido
La segunda parte arrancó con un punto de inflexión. La entrada de Isra dio un nuevo impulso al ataque azulón.
Después de una intervención decisiva de Nacho en el 53’ para evitar el segundo visitante, el empate llegó en el 64’. Isra recibió fuera del área y firmó el 1-1 con un disparo potente que cambió la dinámica del encuentro.
El propio atacante provocó un penalti en el 71’ y lo transformó un minuto después para culminar la remontada (2-1). El Getafe ya dominaba con claridad.
En el 77’, Isra cerró su exhibición con el 3-1 y completó un hat-trick que sentenció el partido.
Carácter y reacción
El Getafe pasó de una posesión controlada pero poco profunda en la primera mitad a una versión más vertical y agresiva tras el descanso. La entrada de Isra fue determinante para romper la estructura defensiva visitante y elevar el ritmo ofensivo.
Victoria de carácter para los azulones, que supieron reaccionar ante la adversidad y resolver el encuentro desde la convicción y la pegada.