La Fórmula 1 pisa el acelerador. Tras la primera prueba de fuego en Australia, el Gran Circo se traslada a China para vivir el segundo Gran Premio de la temporada 2026. El Circuito Internacional de Shanghai será el escenario que definirá el rumbo de esta campaña marcada por un cambio extremo de reglamentación que no ha dejado indiferente a nadie: pilotos, periodistas, aficionados…
Todos muestran casi en conjunto dudas ante el rumbo hacia el que se dirige la nueva generación de monoplazas, tan dependientes de la potencia eléctrica. Pérdida de velocidad en mitad de las rectas, adelantamientos «artificiales»… Son varios apartados a los que la FIA, más pronto que tarde, deberá buscar una solución.
Shanghai, un trazado particular
Retornando al ámbito puramente deportivo, el Circuito Internacional de Shanghai volverá a disfrutar de un nuevo fin de semana de carrera. Su vuelta al calendario de la F1 en 2024, después de cinco años de ausencia, permite tanto a aficionados como pilotos gozar de un trazado muy característico y desafiante.
La curva 1, coloquialmente conocida como «el caracol», es el reto inicial de un primer sector en el que la capacidad de tracción de los monoplazas será diferencial a la hora de afrontar la posterior recta que da fin al primer tercio del circuito. Una vez pasada la curva 6, da inicio el segundo sector, lleno de cambios de dirección de media/alta velocidad, que vuelve a desembocar en otra recta que da acceso al último tramo.
El tercer sector será, posiblemente, el más importante de los tres, ya que pondrá a prueba la velocidad punta y, sobre todo, el mapa de energía de cada una de las escuderías. Tras superar las curvas 12 y 13, el circuito chino presenta una recta interminable que supera el kilómetro de longitud, que da a parar a un vértice muy cerrado y, finalmente, a la línea de meta.

Con 5,451 km de trazado, el Circuito Internacional de Shanghai plantea una carrera completa de 56 vueltas repletas de cambios de ritmo, adelantamientos y, con la nueva reglamentación, una gestión energética que se plantea vital para obtener un gran resultado en tierras chinas, donde también se disputará la primera carrera al sprint de la temporada.
Además, no se prevé ningún fenómeno meteorológico adverso durante este fin de semana, por lo que sería bastante improbable ver una carrera bajo la lluvia.
Mercedes, la gran favorita
Las ‘Flechas Plateadas’ parten como el rival a batir en este segundo Race Week del año. El W17 arrasó en Melbourne de principio a fin, con una clasificación en la que la pole marcada por George Russell (1:18.518) superaba en casi 8 décimas el tiempo marcado por Isack Hadjar (1:19:303), tercer clasificado. Una superioridad insultante que también demostraron en carrera, donde únicamente Ferrari, con una salida fulgurante pero damnificados por un error estratégico de bulto, pareció dar algo de guerra.

La ausencia de grandes novedades en ninguno de los equipos hace prever un panorama similar, con George Russell como principal candidato para sumar su segunda victoria del campeonato, y Kimi Antonelli y el Caballino Rampante como únicas alternativas, con permiso, por supuesto, de Max Verstappen. El neerlandés, muy crítico con la nueva Fórmula 1 tanto antes como después del Gran Premio de Australia, podría darle ese impulso diferencial al RB22 y sumar otro componente a la pelea en caso de completar una buena clasificación.
En clave española, se presenta nuevamente un escenario muy negativo para ambos. Los problemas de fiabilidad y rendimiento del AMR26 continuarán lastrando las aspiraciones de Fernando Alonso, al menos, al corto y medio plazo; mientras que Carlos Sainz seguirá sufriendo el sobrepeso del chasis del FW48.
HORARIOS GP CHINA
Viernes, 13 de marzo
Libres 1: 4:30 horas
Clasificación Sprint: 08:30 horas
Sábado, 14 de marzo
Carrera Sprint: 04:00 horas
Clasificación GP China: 08:00 horas
Domingo, 15 de marzo
Carrera GP China: 08:00 horas