Real Oviedo y Rayo Vallecano firmaron un empate sin goles en un partido de alta tensión en el Carlos Tartiere. Un duelo que lo tuvo absolutamente todo: dos expulsiones, un penalti parado, dos largueros y un ambiente que no dejó de empujar a los carbayones pese a la mala racha del colista. El punto deja al Rayo de Iñigo Pérez en la zona media con 16 puntos, mientras que el Oviedo de Luis Carrión sigue hundido con 9.
El encuentro arrancó con un Oviedo decidido a mandar. Cazorla tiró de veteranía, activando a un equipo que venía tocado tras dos empates y una derrota en los últimos tres partidos y que necesitaba un golpe de autoridad. Rondón avisó en el 16’ con un gol que no subió al marcador por claro fuera de juego.
El Tartiere se activó en el 31’ con la mejor ocasión de la primera parte, una falta lejana de Cazorla que se estrelló en el larguero. Minutos después, Ilyas Chaira obligó a Batalla a sacar una mano descomunal para evitar el 1-0. El Rayo, incómodo, apenas salió de su campo, aunque tuvo su gran oportunidad en un cabezazo de Álvaro García que se marchó rozando el palo.

La segunda parte arrancó totalmente contraria a la primera para los asturianos. En el minuto 51, una dura entrada de Ilyas sobre Isi terminó con una roja directa que fue muy protestada por el Tartiere. Fue un punto de inflexión en el partido, el Rayo tomó el balón, el equipo visitante empezó a activarse y el partido se volcó hacia la meta de Aarón.
El momento clave llegó en el 65’, Agudín derribó a De Frutos dentro del área y el árbitro señaló penalti. Isi tomó la responsabilidad, pero Aarón, adivinó el disparo y mantuvo con vida al Oviedo. El Rayo siguió insistiendo y Unai López estrelló otro misil en el larguero en el 77’, el equipo de Iñigo Pérez crecía, pero el Oviedo resistía como podía con uno menos.

En el añadido, cuando el Rayo dominaba y el Oviedo estaba metido en su propia portería, el partido volvió a cambiar de guion. Ciss fue expulsado con roja directa en el minuto 90+1 por un golpe sobre Costas en un córner ofensivo que dejaba al equipo madrileño también con diez.
Carrión pidió a los suyos adelantar líneas y el Tartiere intentó empujar a su equipo en busca del 1-0. Lo buscó Hassan, lo intentó Nacho Vidal, pero Batalla y la defensa franjirroja resistieron hasta el final.
El partido murió tras seis minutos de infarto y con los dos equipos fundidos. Reparto de puntos en un duelo durísimo, marcado por la polémica arbitral, el sacrificio defensivo y la falta de acierto en las áreas.
Escrito por: Héctor Lázaro Molina