Kimi Antonelli consigue su segunda victoria en una Fórmula 1 necesitada de cambios

El joven piloto de Mercedes se posiciona como líder del Mundial, aprovechando un fortísimo accidente de Bearman que la FIA debe evitar

Quien pensaba que Kimi Antonelli solo sería el escudero del «veterano» George Russell, estaba muy equivocado. El italiano se ha destapado como candidato serio por el título con su segundo triunfo consecutivo en la Fórmula 1, en este caso en Suzuka, donde partía con ventaja desde la pole. Sin embargo, tras una mala salida, ha necesitado de la suerte para adjudicarse la victoria de hoy.

¿Es ese azar favorable que tienen los campeones en los momentos críticos? Aún es pronto para asegurarlo. Pero lo que si es cierto es que Antonelli va con todo a por este Mundial, y con un W17 intratable, tiene herramientas para lograrlo.

Antonelli reconoce la suerte que tuvo con el safety car en el GP de Japón -  ClaroSports

Salida caótica

Las arrancadas son, sin duda, la tarea pendiente de Mercedes en este inicio de campeonato. Tanto es así que Antonelli, que iniciaba desde la pole, ocupaba la sexta posición una vez pasado el sector 1. Su mala salida abrió paso a un Piastri que en su primera vuelta del Mundial se colocaba como líder de la carrera, seguido por Leclerc y Norris, con George Russell relevado a la cuarta plaza.

Eso sí, el ritmo de carrera de la escudería alemana está fuera de toda duda. En pocas vueltas, Russell ya era segundo y presionaba al australiano de McLaren, mientras que Antonelli, estancado en la quinta posición, tenía más problemas para sobrepasar a los coches de cabeza.

A partir de la vuelta 15 se abría la ventana de parada para el neumático medio (excepto Bottas, todos lo habían montado desde el inicio), y el primero en realizar la entrada a boxes fue Lando Norris, lo que dio paso a un carrusel de pit stop como respuesta al intento de undercut del británico. Esto dejaba paso a los Mercedes, que ahora sí tenían aire limpio que explotar. Sin embargo, las gomas de Russell parecían perecer, a la vez que Antonelli le recortaba hasta 6 décimas por vuelta, por lo que en la vuelta 20 el inglés montó duros.

Choque brutal de Bearman

Justo cuando Russell se incorporó de nuevo a la pista, un fortísimo choque del piloto de Haas provocó la salida del Safety Car. Ollie Bearman, con mucho más ritmo que un Colapinto que todavía no había realizado su detención, tuvo que evitar un alcance con el Alpine en la curva 13 cuando iba a fondo, lo que lo obligó a salirse del trazado y golpear las protecciones del fondo. Un impacto de una fuerza total de 50 G que, por suerte, solo se ha quedado en una contusión en la rodilla de Bearman, que abandonaba la pista cojeando ostensiblemente.

El superclipping es el principal problema de este nuevo reglamento. La gran diferencia de carga de baterías, y a la postre, la pérdida brusca de potencia en las rectas, da lugar a este tipo de situaciones. Justo lo comentaba Fernando Alonso en los micrófonos de DAZN antes de la vuelta de formación: «Los adelantamientos de ahora son sin querer, o te estrellas contra el coche de delante o lo adelantas. Es una maniobra de evasión».

Volviendo a la competición, el coche de seguridad, que en Japón reduce la pérdida de tiempo en paradas en 10-12 segundos le ha dejado en bandeja de plata el liderato a Antonelli, que a partir de entonces ha liderado la carrera con extrema comodidad. Caso contrario al de Russell, que se ha visto superado por los Ferrari y los McLaren, monoplazas que calientan antes los neumáticos.

De aquí hasta el final, se ha desatado una contienda continua por el podio, donde poco a poco Russell ha ido deshaciéndose de rivales en su camino al podio. Primero Hamilton, después Norris… Hasta que ha topado con Leclerc, quién ha sacado los codos y ha defendido su tercera posición con uñas y dientes, cerrando un podio formado por Antonelli, nuevo líder del Mundial, y Piastri, que completaba por fin una carrera tras sus incomparecencias en Australia y China.

Fernando (al fin) completa la carrera

El piloto asturiano ha conseguido dar las 53 vueltas del Gran Premio de Japón, el principal objetivo de Aston Martin y Honda para la carrera de casa de los nipones. Eso sí, doblado por toda la cabeza de carrera y a 20 segundos del Cadillac de ‘Checo’ Pérez. Y ni hablar de Stroll, que en la vuelta 34 si ha tenido que volver a boxes para abandonar el circuito. Vaya esperpento.

Por su parte, Carlos Sainz tenía poco que hacer. Decimoquinto. El Williams no da para mucho más que esto. Puntuar de nuevo, tal y como afirmó el madrileño antes del fin de semana, era una cuestión de una fortuna difícil de repetir en Suzuka.

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