Suena el pitido inicial en el RCDE Stadium, lluvia y un Madrid sin Carvajal, Ceballos y un Mbappé disfrutando mientras se recupera de su lesión, a pesar de que su equipo necesita ganar para seguir en la lucha por una liga casi sentenciada y evitando hacer pasillo en la siguiente jornada a su eterno rival. Poco movimiento y ambos equipos sin demostrar mucho peligro, pero una enésima lesión de Ferland Mendy, el cual, parece que se pierde lo poco que queda de temporada. Tarjeta roja anulada por parte de Gil Manzano y un Real Madrid que consigue seguir vivo en Liga.

Tensión, VAR y ocasiones contadas
Una primera parte que deja un poco que desear… pocas ocasiones por parte de ambos equipos pero amarillas para todos. El Real Madrid llegaba a Cornellá con una misión clara, conseguir los tres puntos para no tener que hacerle pasillo a su eterno rival, que tiene el título de Liga, prácticamente en las manos. Se enfrentaba a un Espanyol que sigue a mitad de tabla, pero donde sumar tres puntos, siempre es sinónimo de estar haciendo las cosas bien.
Tan solo le han hecho falta 14′ minutos a Ferland Mendy para pedir cambio por una lesión que notaba al instante, sumándola a su larga lista de lesiones esta temporada. Pero diez minutos más tarde llegaba la primera polémica del partido, que pondría una tensión elevada al encuentro. Una dura entrada de El Hilali que era señalada con tarjeta roja por Gil Manzano, este instantes después, era llamado por el VAR y tras revisarla, la dejaba en tarjeta amarilla. Era el tercer jugador amonestado en tan solo 26′ minutos de encuentro, anteriormente Vinicius y Brahim.
La primera parte llegaba a su fin, con una salvada majestuosa de Lunin bajo palos que le podría haber dado la ventaja al Espanyol antes del descanso, una de las jugadas más claras del partido.

Vini enchufado y un Espanyol sin respuesta
Comenzaba la segunda parte y seguían las amarillas, esta vez Trent por una fea entrada al rival y además los cambios para intentar darle movimiento al juego, en este caso, Mastantuono y Gonzalo eran los elegidos por Arbeloa. Acierto por parte del entrenador, porque tan solo dos minutos después de entrar en el césped, era Gonzalo el encargado de dar la asistencia para el primer gol del partido, Vinicius mandaba un disparo a la esquina inferior izquierda y ponía a los suyos por delante en el marcador.
Mucho diferencia con la primera parte y es que tras ir por delante en el marcador, el Real Madrid ejercía una presión continuada y además una posesión de balón a su favor. El resultado de estas estadísticas llegaba muy poco después, Vinicius Junior con un excelente primer toque, remataba al fondo de la red y ponía el 2-0 en el marcador.
Manolo González buscaba soluciones y gastaba todas las ventanas en el minuto 73′ para intentar revertir la situación en Cornellá.
Terminaba así el encuentro, un Espanyol que no conseguía ver portería y por tanto sigue ocupando la mitad de la tabla y un Real Madrid con Vinicius sin opciones de hat-trick tras ser cambiado en el 84′ y que se marchaba con el trabajo hecho para no tener que hacer pasillo en el Camp Nou y con la incógnita de si la Liga se decide en Barcelona.