La afición sevillista responde a la mala dinámica del club y en torno a 700 aficionados sevillistas se esperan en las gradas del Carlos Tartiere
El Sevilla FC no viajará solo en su visita a Oviedo, donde en torno a 700 aficionados hispalenses viajarán hasta el Carlos Tartiere en el partido que los enfrentará al Real Oviedo el próximo 5 de abril.
Un partido más que esperado entre los aficionados sevillistas debido al hermanamiento entre aficiones y un duelo que no se vivía en el Tartiere desde 1999, donde los locales se impusieron por un contundente 4-2, en una temporada en la que el Sevilla FC descendería a la Segunda División.
No son buenos los recuerdos del club rojiblanco cuando ha visitado el estadio ovetense debido a que las dos últimas veces que lo hizo acabó descendiendo de categoría. La última de ellas fue en la temporada 1999/00, una paupérrima temporada para los sevillistas que acabaron colistas con apenas 28 puntos. La penúltima fue en 1997, donde fue el propio Real Oviedo el que sentenció a un Sevilla a falta de dos jornadas para el final del campeonato.
Actualmente, ninguno de los dos equipos vive un momento tranquilo, debido a que el conjunto local dirigido por Guillermo Aldama se encuentra en última posición a ocho puntos del descenso, mientras que los sevillistas se encuentran apenas tres puntos de la zona roja de la clasificación, una situación inhóspita para lo que están acostumbrados.
Es por ello, que los sevillistas saben de la importancia de los tres puntos que se disputan en el Carlos Tartiere de cara a no sufrir por el descenso en las próximas semanas. Tal ha sido el caso que más de 1300 aficionados se inscribieron en el sorteo para optar por una entrada para el encuentro, siendo los agraciados los socios cuyo número de inscripción esté entre el 1.155 y el 1.368, así como del 1 al 449, todos ellos incluidos. No obstante, se espera que otros aficionados vayan sin entrada en un duelo donde el buen ambiente entre aficiones estará por encima de la rivalidad en el campo.
Un partido más que importante para el futuro de ambos clubes en el que debutará Luis García Plaza al mando del banquillo sevillista tras la pasada destitución de Matías Almeyda, el cual tratará dar la talla ante el trozo del Ramón Sánchez Pizjuán que se desplace a Oviedo el próximo Domingo de Resurrección.