Arthur Fils conquista el 4.º título de su carrera, 3.º en tierra batida, tras vencer a Andrey Rublev en la final del ATP 500 de Barcelona por 6-2 y 7-6 en 1 hora y 41 minutos. El partido comenzó con un break de Rublev, que se puso 2-0. Inmediatamente después, Arthur Fils empezó a coger ritmo antes del primer descanso y consiguió ganar siete juegos de manera consecutiva. El francés estaba mucho más suelto por la pista, más rápido y jugando con mayor tranquilidad que Rublev. Al terminar el primer set, parecía que el ruso podía tener problemas físicos, pero a lo largo del segundo set comenzó a mostrar su calidad para ponerle las cosas complicadas a su rival.
Arthur Fils se puso 5-2 en el segundo set y lo que parecía una final ya cerrada se quedó lejos de estarlo. Rublev, que ya no tenía nada que perder, empezó a dar rienda suelta a su juego, a mostrarse mejor físicamente, y consiguió ganar los siguientes cuatro juegos para obligar al francés a romperle el saque y forzar el tie break. De nuevo, en el tie break tuvimos una radiografía del partido: Rublev comenzó rompiendo y poniéndose 2-0, para inmediatamente perder siete puntos de manera consecutiva y, con ello, el torneo.
Esto dijo Andrey Rublev en la entrevista postpartido: «Grandes felicitaciones a Arthur. A tu equipo. A tu familia. La forma en que estás jugando es ridícula. El nivel que mostraste hoy y en general durante los últimos un par de años, demostraste que eres uno de los mejores jugadores del circuito. Estar fuera medio año y volver a jugar a ese nivel es algo irreal. Yo practico todos los días y no estoy a ese nivel. Te lo mereces.»
Cuidado con Arthur Fils
Hemos visto durante todo el torneo una gran evolución de Arthur Fils, que puede marcar un antes y un después en su carrera. No solo por el hecho de haber ganado en Barcelona, sino por las sensaciones que ha dejado. Ha mostrado una versión mucho más madura de sí mismo, con mayor control emocional y mayor capacidad para gestionar los momentos de presión, aunque es cierto que en la final le ha costado en algún que otro momento. Su tenis sigue siendo explosivo, pero ahora está mejor construido, con menos precipitaciones y una toma de decisiones más clara. Además se ha mostrado más sólido en los intercambios de revés a revés y cogiendo mejor los ángulos cortos de la pista. El trabajo de Goran Ivanisevic parece estar dando sus frutos más rapido de lo normal.
Tras la lesión sufrida el año pasado en la espalda, el francés ha ido dando pasos firmes en su recuperación hasta alcanzar un nivel competitivo muy alto. En los últimos meses ha conseguido llegar a la final en Doha, cuartos de final en el Masters 1000 de Indian Wells, semifinales en el Masters 1000 de Miami y el título en el ATP 500 de Barcelona. Parece haber dejado atrás por completo sus problemas de espalda y está alcanzando poco a poco un nivel con el que podría dar la sorpresa en torneos importantes sobre tierra batida como el Masters 1000 de Madrid, el Masters 1000 de Roma o incluso en Roland Garros. Acumula 16 victorias en los últimos 19 partidos. Si mantiene esta progresión, no sería extraño verlo competir de tú a tú con los grandes nombres del circuito en las próximas semanas.