Toronto vivió una tarde histórica con el primer partido mundialista masculino disputado en suelo canadiense, pero al descanso la alegría local se vio enfriada por la eficacia de Bosnia y Herzegovina, que se marchó a los vestuarios con ventaja mínima en el marcador. El encuentro comenzó con una atmósfera eléctrica en el BMO Field. Canadá, impulsada por una afición entregada y consciente de la trascendencia del momento, salió decidida a asumir la iniciativa. Sin embargo, la selección balcánica golpeó primero. En una acción a balón parado perfectamente ejecutada, un saque de esquina encontró el remate de Lukic, que firmó el 0-1 y anotó su primer gol como internacional absoluto. El tanto no descompuso a los hombres de Jesse Marsch. Al contrario, Canadá reaccionó con intensidad, adelantó líneas y acumuló llegadas sobre el área bosnia. La movilidad de Jonathan David generó constantes problemas a la defensa rival, aunque la falta de puntería impidió que los locales transformaran su dominio territorial en goles. La ocasión más clara llegó precisamente de las botas del delantero canadiense, que desperdició una oportunidad inmejorable para igualar el marcador. Bosnia, más pragmática, aceptó ceder la posesión y buscó explotar las transiciones rápidas. Su orden defensivo y su capacidad para gestionar los tiempos del partido frustraron repetidamente los intentos canadienses. Mientras tanto, la ausencia del lesionado Alphonso Davies privó a los anfitriones de uno de sus principales argumentos ofensivos y de liderazgo. El primer tiempo dejó la sensación de un Canadá ambicioso y valiente, pero demasiado precipitado en los metros finales, frente a una Bosnia eficaz, sólida y letal en la estrategia. Todo queda abierto para la segunda mitad, aunque por el momento son los balcánicos quienes están escribiendo la primera sorpresa del Grupo B. La segunda parte empezaba con una gran jugada de Canadá que la defensa bosnia logró repeler y evitar cualquier opción de empate.El ataque canadiense no cesaba y en el minuto 50 Vasilj y Kolasinac salvaron in extremis el remate de Eustaquio. La réplica de la selección balcánica fue inmediata y Demirovic tuvo el 0-2 pero no pudo materializar la ocasión.En el minuto 60 empezaba el carrusel de cambios de Canadá para revolucionar el encuentro con tres sustituidos al igual que Bosnia que buscaba hacer valer su ventaja hasta los minutos finales.Bosnia se aferraba con uñas y dientes y frenaba las embestidas canadienses hasta en la línea de gol y veían cada vez más cerca el triunfo y le colocaría en una buena posición en el grupo.La fortuna sonrió a Canadá en el minuto 79 con un derechazo de Larin que convertía gol en su primer balón tocado en el partido y daba vida a su selección y el estadio se venía abajo viendo las opciones de victoria más posibles que nunca.Canadá era la selección que lo intentó hasta el final con varias ocasiones en el tiempo de descuento pero el resultado no varió y se quedó en reparto de puntos para las dos selecciones en un partido lleno de intensidad.