
Foto: Míchel firma por el Ajax. (Fotógrafo: AFC Ajax)
Míchel Sánchez será el nuevo capitán del barco del Ajax, un club histórico de los Países Bajos, con mucho reconocimiento a nivel europeo y mundial, y con una presencia más que destacable en competiciones europeas en la última década.
Míchel (Madrid, 30 de octubre de 1975) firma por el conjunto holandés tras cinco temporadas en el Girona, donde llegó ante el reto de ayudar al equipo catalán a dar un paso adelante hacia un ascenso o retorno más que deseado a Primera División. Una categoría en que los gerundenses ya jugaron por primera vez los cursos 2017-18 y 2018-19.
Logró subir el Girona el mismo año de su llegada a Primera, vía playoff y tras eliminar a Eibar y levantar finalmente esa gesta histórica en Tenerife.
Las siguientes cuatro temporadas, el Girona de Míchel las ha jugado en Primera División, en el objetivo que tenía el club tras ese segundo ascenso de consolidarse en la élite.
La temporada siguiente, la 2022-23, el Girona certificó la permanencia en su vuelta a La Liga con 49 puntos, y con un equipo que tuvo cada vez más presente el estilo y la visión de juego diferente e atractiva, y hasta inspiradora para muchos, del fútbol de Míchel.
Míchel cierra una etapa tras el descenso del Girona a Segunda, pero con un legado a sus espaldas como el entrenador que llevó el equipo a disputar por primera vez la Champions, la temporada 2023-24, sumando 81 puntos en el mejor curso de los catalanes en Primera, con un bloque sólido y de mucha calidad en el que nombres como los de Aleix Garcia, Blind, Dovbyk o Savinho, entre muchos otros de esa plantilla, demostraron su mejor versión como futbolistas y en sus respectivas funciones en el terreno de juego.
Con Míchel, Montilivi escuchó en directo y por primera vez el himno de la Champions. Fue algo inédito. La afición pudo ver con sus propios ojos a su equipo luchando y compitiendo de tú a tú contra los más grandes, como pueden ser, y fueron en su momento el Liverpool, el Arsenal o el Milan.
Tras un curso complejo y marcado por la disputa de tres competiciones, (Liga, Copa del Rey y Champions), el Girona tuvo que hacer esfuerzos, pero consiguió, de nuevo, salvarse y continuar un año más en Primera, aunque sin saber que sería el penúltimo de esta segunda etapa del club en la máxima categoría del fútbol español.
Míchel fue más que un entrenador en el Girona. Su implicación fue más allá del verde, de las oficinas. Se atrevió a hablar y aprender catalán desde el primer momento. Algo que también demostró en las ruedas de prensa, como una de las caras visibles de la entidad, dejando claro así ser un hombre de club durante su etapa en el Girona. Su humildad y detalles como éstos enamoraron, y han hecho que, junto con los éxitos deportivos que ha conseguido durante su camino en el conjunto rojiblanco, y a pesar de que el Girona va a jugar la temporada que viene en Segunda, el legado del vallecano en tierras catalanas sea imborrable y para el recuerdo.