Hace poco hablé en Sublimesports sobre cómo el ‘caso Calciopoli’ había arruinado el fútbol italiano y por qué era una de las principales causas de que Italia lleve tres mundiales consecutivos ausente, y hoy quisiera profundizar un poco más en este caso de corrupción deportiva y abrir una nueva hipótesis que apuntaría a que todo este caso fue organizado por el Inter de Milán de Massimo Moratti para destruir a sus rivales… a costa del propio fútbol italiano.
Los orígenes del Calciopoli
En el año 2006 Italia estaba en plena carrera por ser la sede de la Eurocopa 2012, y la Serie A vivía una época dorada que había comenzado en los años 90: la Juve de Luciano Moggi, el Milan de Silvio Berlusconi, la Roma de Franco Sensi… Y un equipo a la sombra de todos ellos que llevaba casi dos décadas sin salir campeón: el Inter de Milán de Moratti.
Y cuando quedaban pocos meses para iniciar el mundial de Alemania (del que Italia saldría campeona), uno de los peores casos de corrupción deportiva iba a estallar en Italia.
La Gazzetta dello Sport destata el conocido como ‘caso Calciopoli’: grabaciones telefónicas entre Luciano Moggi (presidente de la Juve) en las que hablaba con el encargado de las designaciones arbitrales, Pierluigi Pairetto, para influir en las mismas.
Y aquí viene la primera ‘extraña coincidencia’: el dueño de la Gazzetta era Carlo Buora, vicepresidente de Telecom Italia y persona cercana a… Massimo Moratti.
Como resultado de esto, la Juventus de Turín fue descendida a la Serie B, anulados sus títulos de 04/05 y 05/06 y Milan, Fiorentina y Lazio sufrieron sanciones con descuento de puntos. Y el Inter… Nunca fue investigado, ni sancionado, inicialmente por este caso de corrupción.
Y en 2006… el título que le había retirado a la Juve fue adjudicado… ¡al Inter!
¿Por qué no se investigó al Inter en el caso Calciopoli?
En el año 2011, desde la fiscalía de Nápoles se desvelaría un dato hasta entonces desconocido: Giancarlo Capaldo (fiscal de Nápoles) revelaba que desde el club nerazzurro también se habían tenido conversaciones con los encargados de las designaciones arbitrales al igual que lo hicieron desde la Juventus.
Y aquí surge un nombre: Guido Rossi, abogado y comisario extraordinario de la FIGC durante Calciopoli, que había firmado el descenso de la Juventus a la Serie B. ¿Dónde está el problema? Pues en que entre los años 1995 y 1996, el propio Rossi había formado parte del consejo de administración del Inter de Milán.
Según la información desvelada por el fiscal de Nápoles, Giancarlo Capaldo, además de Moggi había otros nombres involucrados en aquellas grabaciones: Giacinto Facchetti y Massimo Moratti. ¿Por qué no se investigó al Inter entonces?

De un lado resulta evidente que si el abogado de la FIGC que firma el descenso de la Juve fue directivo del Inter de Milán, el club nerazzurro no sería investigado por aquellas llamadas y su implicación en uno de los peores casos de corrupción deportiva en Italia.
Por otro lado, dada la dimensión de lo que se estaba destapando, el fútbol italiano necesitaba un «club limpio» y ajeno a todo ese caso, por lo que todo estaba alineado para mantener al Inter al margen.
Los amigos de Pueblo Juve en Youtube hicieron una serie de vídeos titulada ‘Tru Calciopoli’ donde se habla de todo este escándalo deportivo.
Consecuencias reales
La primera de las consecuencias que tuvo al Calciopoli en el fútbol transalpino fue la retirada de los títulos 04/05 y 05/06 a la Juventus y la adjudicación del campeonato de 2006 al Inter de Milán. Pero hubo más.
Lo cierto es que a raíz del estallido del caso de corrupción Italia perdió la organización de la Eurocopa 2012 (que fue otorgada a Polonia y Ucrania) y el calcio comenzó una lenta e inexorable caída en el tiempo.
Pese a que el Inter de Milán dominaría entre 2006-2010 (de forma más bien artificial a raíz de las sanciones deportivas del Calciopoli a Milan, Juve, Fiorentina y Lazio), y posteriormente logró el triplete con Jose Mourinho, después caería de forma estrepitosa.
Además, en el año 2015 el Tribunal Supremo de Italia dictaminó que no había delito de asociación ilícita, absolvió a Moggi de manera parcial, y mientras la Juve seguía reclamando los títulos que ellos consideraban robados el Inter celebraba el ‘Scudetto de papel’ que nunca ganó.
Por ello, muchas fuentes catalogan el ‘caso Calciopoli’ como una purga y una operación, a su juicio, dirigida desde dentro por dirigentes poderosos y corruptos, con el Inter de Milán como principal beneficiado y que terminaría destruyendo el fútbol italiano, quién sabe si para siempre.