El club catalán, con demasiados problemas
El Girona atraviesa una situación muy tensa tras la primera jornada liguera. El empate contra el Leganés acabó con un enfrentamiento en el vestuario que implicó a varios jugadores y miembros del cuerpo técnico. El principal protagonista fue Tsygankov, que lleva semanas mostrando su intención de no continuar en el club.
Un vestuario con varios frentes abiertos
La situación no se limita al ucraniano. Vanat estuvo en el banquillo, pero no llegó a entrar al terreno de juego, mientras que Van de Beek estuvo en la grada y Ounahi tampoco se vistió de corto. A dos semanas del cierre de mercado, varios jugadores están intentando forzar su salida y la dirección deportiva trata de mantener el control.
Además, el futuro de Arnau Martínez también está en el aire. El lateral está en la rampa de salida y el Valencia había mostrado interés en hacerse con sus servicios, aunque la aparición del Fulham ha complicado la operación. El conjunto inglés estaría dispuesto a pagar la cláusula del jugador, por lo que el club tendría que valorar ahora ambas opciones.
El Valencia tenía un principio de acuerdo con el Girona por 6 millones de euros más variables y un porcentaje de una futura venta, pero la entrada del Fulham cambia el escenario. El conjunto inglés podría llevarse al jugador pagando su cláusula y dejar al Valencia sin una operación que parecía bastante avanzada.
La falta de refuerzos preocupa al vestuario
El problema viene de lejos. El Girona está repitiendo la estrategia del verano pasado, esperando a abrir la puerta de salida antes de mover fichas de entrada, pero las salidas no llegan. Ahora el vestuario empieza a dejarse oír y David López fue claro tras el Trofeu Costa Brava: “Estamos estancados porque por ahora no hay más jugadores que lleguen”. El central entiende que hasta que no haya salidas no habrá entradas, pero considera que el equipo necesita refuerzos. Actualmente, solo él y Alejandro Francés tienen ficha del primer equipo como centrales.
El límite salarial, otro obstáculo
El conjunto catalán necesita cerrar ventas para cumplir con el límite salarial y poder realizar nuevos fichajes. En el caso de Tsygankov, ya han llegado ofertas del Trabzonspor y del New York City, pero ninguna convence al jugador, que quiere seguir en LaLiga o marcharse a Inglaterra.
Con el cierre del mercado cada vez más cerca, el club tiene varios frentes abiertos y se esperan semanas muy movidas en Montilivi.