
Marruecos dio un paso de gigante hacia la siguiente ronda tras imponerse por 0-1 a Escocia en un encuentro que dominó de principio a fin y en el que volvió a sobresalir la figura de Brahim Díaz, auténtico director de orquesta del conjunto norteafricano.
El partido apenas había comenzado cuando llegó el golpe decisivo. En el minuto 2, Brahim volvió a demostrar su enorme visión de juego con un pase filtrado perfecto que dejó completamente solo a Saibari. El atacante marroquí no desaprovechó el regalo y definió con un auténtico misil al palo largo, colocando el balón en la escuadra ante la impotencia de Angus Gunn. Un golazo que suponía el 0-1 y la segunda asistencia del torneo para Brahim.
Lejos de conformarse con la ventaja, Marruecos continuó monopolizando el balón y generando ocasiones. En el minuto 10 estuvo cerca de ampliar diferencias con una peligrosa acción que buscaba el clásico pase de la muerte, aunque la defensa escocesa logró evitar el remate final.
La exhibición técnica de Brahim continuó en el minuto 17. El mediapunta marroquí dibujó un exquisito pase por encima de la defensa que dejó a Hakimi en posición de remate. El lateral llegó muy forzado, pero aun así consiguió conectar con la punta del pie. Cuando parecía que el segundo estaba cerca, Gunn reaccionó de manera brillante sacando el balón con el pie.
La primera cartulina amarilla del encuentro llegó para Issa Diop tras una entrada clara merecedora de amonestación.
Marruecos siguió acumulando ocasiones y en el minuto 36 desperdició una de las más claras del partido. Saibari volvió a desequilibrar por banda, encaró a su defensor y sirvió un pase perfecto para El Khannouss. El centrocampista remató de primeras completamente solo, pero el balón botó justo antes del golpeo y terminó marchándose por encima del larguero.
Escocia apenas conseguía acercarse al área rival. Su primer disparo llegó ya en el tiempo añadido de la primera mitad. McGinn conectó de primeras un centro desde el segundo palo, aunque el balón se marchó desviado y sin inquietar la portería marroquí.
Con el descanso se llegó con una sensación de dominio absoluto por parte de Marruecos. Los africanos controlaron el juego, generaron las mejores ocasiones y apenas concedieron espacios a una Escocia incapaz de crear peligro real. Además, Brahim estaba siendo uno de los nombres propios del encuentro, dejando constantes detalles técnicos, pases de enorme calidad y demostrando por qué es uno de los futbolistas más determinantes de este equipo.
La segunda mitad arrancó con algo más de iniciativa por parte de Escocia. En el minuto 48 los escoceses reclamaron penalti sobre McGinn, pero tras la revisión del VAR el colegiado determinó que no existía infracción.
La respuesta marroquí fue inmediata. Dos minutos después, Saibari cazó un balón dentro del área y remató de primeras. Gunn volvió a convertirse en protagonista al rozar el disparo con la mano, desviándolo lo justo para que impactara en el larguero antes de marcharse a córner.
Con el paso de los minutos, Escocia intentó aumentar su presión, pero nunca logró imponerse a una Marruecos muy sólida, ordenada y superior en todas las fases del juego. El marcador ya no se movería y el 0-1 terminó reflejando la superioridad de los hombres de Walid, aunque la diferencia pudo ser incluso mayor.
Esta victoria confirma el enorme potencial del combinado marroquí, que certifica matemáticamente su clasificación para los dieciseisavos de final. Escocia, por su parte, queda pendiente de lo que suceda en el encuentro entre Brasil y Haití para conocer sus opciones de seguir adelante en la competición.
Créditos:Joel Santana