Suspendido el Rayo-Athletic: las protestas contra Martín Presa frustran el regreso a Vallecas

El regreso del Rayo Vallecano a su estadio ha terminado de la peor manera posible. El encuentro ante el Athletic Club fue suspendido tras varios lanzamientos de objetos al césped durante las protestas de la afición contra el presidente del club, Raúl Martín Presa.

Lo que debía ser una jornada especial para el rayismo acabó convirtiéndose en un nuevo episodio de la crisis institucional que atraviesa la entidad.

El lanzamiento de objetos obliga a suspender el partido

El ambiente ya era tenso desde antes del comienzo, con silbidos y cánticos contra el presidente de la entidad. Sin embargo, la queja fue a más en el minuto 13, cuando los aficionados comenzaron a lanzar aviones de papel y pequeñas bolas de plástico al terreno de juego.

El árbitro, José María Sánchez Martínez, detuvo el encuentro y envió a los jugadores a los vestuarios. Tras varios minutos de pausa, el partido se reanudó, pero la tirada de objetos volvió a producirse poco después. Incluso llegó a caer un asiento al césped.

Pese a los intentos por continuar, la situación no mejoró. Después de una nueva interrupción y de advertir por megafonía de que el partido quedaría suspendido si se repetían los incidentes, el colegiado decidió poner fin al encuentro tras hablar con los entrenadores y capitanes de ambos equipos. En total, el juego estuvo detenido durante más de 40 minutos.

¿Por qué piden la dimisión de Martín Presa?

El descontento de la fanaticada con el presidente viene de lejos. Los seguidores llevan tiempo criticando su gestión y reclamando cambios en el club. Entre sus principales quejas están el estado de las instalaciones, la situación de la cantera y del equipo femenino, además de distintas decisiones que consideran perjudiciales para la entidad.

El conflicto por el estadio ha sido uno de los principales motivos de tensión en los últimos meses. Durante el verano, la Comunidad de Madrid suspendió temporalmente el uso de Vallecas por deficiencias relacionadas con la seguridad, la salubridad y el mantenimiento. Esto obligó al equipo a disputar sus partidos como local en Butarque.

La situación provocó un enfrentamiento entre el club y la Comunidad de Madrid sobre el estado del recinto y las responsabilidades de cada parte. Mientras tanto, una parte de la hinchada ha responsabilizado a la directiva y ha intensificado sus disconformidades para exigir la salida de Presa.

Un regreso marcado por la tensión

La denuncia de este sábado estaba preparada de antemano. Los aficionados habían anunciado una pitada desde el inicio y la proyección de aviones de papel en el minuto 13. Sin embargo, la continuidad de los objetos sobre el césped impidió que el encuentro pudiera seguir disputándose.

El Rayo volvía a jugar en su estadio después de casi cinco meses fuera, pero el reencuentro con Vallecas quedó marcado por la suspensión. Ahora habrá que esperar a las decisiones de los organismos competentes sobre el partido y las posibles sanciones.

La crisis entre la afición y la directiva sigue abierta, y lo ocurrido ante el Athletic vuelve a ponerla en el centro de la actualidad del club.

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