En la tercera jornada del grupo I de la Copa Mundial de fútbol tendremos el partido más esperado del mismo, en Boston se enfrentan Francia y Noruega, ambas selecciones llegan tras sumar dos victorias contundentes y con sus principales figuras en un gran momento, ingredientes perfectos para uno de los encuentros con mayor expectación de la fase de grupos, hablamos del enfrentamiento directo entre Erling Haaland y Kylian Mbappé.

El equipo francés dirigido por Deschamps llega a este encuentro después de haberle ganado 3 a 0 a Senegal en la gala inaugural del grupo, mientras que en la segunda un 3 por 1 contra Irak le da a los galos los 6 puntos que la tienen de líder por momento del grupo, durante estos encuentros el más destacado ha sido quién, si no, el astro del Real Madrid Kylian Mbappé, sus cuatro goles en las dos primeras jornadas lo tienen compartiendo espacio en la tabla de goleadores con su compañero de equipo Vinicius Jr y el capitán de Argentina Lionel Messi.

Los noruegos, del otro lado de la cancha, se escudan bajo el mismo registro de victorias, aunque su diferencia de goles es inferior por un tanto en el grupo, los nórdicos se han apoyado en un Martin Ødegaard que ha asumido el liderazgo del centro del campo y de la creación ofensiva del conjunto noruego, a esto se le suma la contribución goleadora del atacante del Manchester City Erling Braut Haaland cuyos 4 goles han servido para las victorias 4 por 1 versus Irak y 3 a 2 contra Senegal, lo que lo incluye en la tabla de máximos artilleros del certamen mundial.

Este partido además de definir el liderato del grupo, también tiene el añadido de saber con quién se enfrentarían en la próxima fase, de ganar Francia se enfrentaría al mejor tercero de los grupos C, D, F, G o H, esto provocaría que Noruega se enfrentara a Costa de Marfil la segunda del grupo E, si Noruega consigue la victoria, los cruces se invertirían: los nórdicos se medirían al mejor tercero, mientras que Francia quedaría emparejada con Costa de Marfil, de empatar se mantendría el primer caso mencionado porque los Blues dominan el saldo diferencial de goles. Con dos selecciones invictas, dos de los mejores delanteros del planeta y el liderato del Grupo I en juego, Boston será el escenario de uno de los grandes partidos de esta fase de grupos.
