El jueves 4 de mayo tendremos la primera semifinal de Roland Garros entre Alexander Zverev y Jakub Mensik. Sobre la tierra batida de París, Zverev parte como favorito por experiencia y por su recorrido en Grand Slams, pero Mensik ha demostrado durante todo el torneo que posee las armas necesarias para incomodar a cualquiera.
El alemán ha dejado por el camino a jugadores como Tomas Machac o Rafa Jódar. La presión recaerá sobre él ya que, al no estar Jannik Sinner, Carlos Alcaraz ni Novak Djokovic, es el que debe dar un paso adelante y conquistar su primer Grand Slam. Estas serán sus quintas semifinales de Roland Garros.
Por delante, tendrá a Jakub Mensik. El checo ha tenido un camino algo más complicado, teniendo que eliminar a Joao Fonseca, Andrey Rublev, Alex de Miñaur o Mariano Navone. El campeón de Masters 1000, buscará su primer título de Grand Slam, pero primero deberá derrotar al favorito en sus primeras semifinales de Grand Slam.
El Head to head entre ambos está 1-0 a favor del alemán. Solo se han enfrentado una vez y fue en el Mutua Madrid Open de este mismo año.
Claves tácticas
La primera batalla estará en el saque y el resto. Mensik ha relizado un gran torneo hasta el momento gracias a uno de los servicios más potentes del circuito. El checo busca tener ventajas inmediatas con el primer saque para dominar el punto con la derecha en el siguiente golpe. Pero ahí aparece una de las grandes fortalezas de Zverev. El alemán es uno de los mejores restadores del circuito. Si consigue restar con regularidad y evitar que Mensik acumule demasiados puntos «gratis», el partido se irá moviendo hacia su terreno.
Desde el fondo de pista, el duelo de reveses promete ser uno de los aspectos clave del partido. Ambos poseen un revés a dos manos de enorme calidad. Sin embargo, Zverev tiene bastante más experiencia sobre tierra batida y sabe perfectamente cuándo acelerar y cuándo construir el punto con paciencia. Mensik también tiene recursos para sostener el ritmo, pero todavía es un jugador más inclinado a asumir riesgos cuando los peloteos se alargan. El alemán intentará también obligar a Mensik a correr con golpes cruzados, cambios de dirección y bolas profundas que impidan al checo estar cómodo.
Para Mensik, la clave pasa por evitar precisamente ese escenario. Necesita un partido dinámico, agresivo y con intercambios relativamente cortos. Su objetivo debe ser mantener porcentajes elevados de primer servicio, buscar la derecha ganadora y aprovechar los segundos saques de Sascha para atacar.