El Sevilla FC ya sabe qué camino tendrá en la primera ronda de la Copa del Rey, pero todavía desconoce quién será su rival. El sorteo emparejó al conjunto nervionense con el vencedor de la eliminatoria entre el Atlético Unión Güímar y el Sporting de Hortaleza, un enfrentamiento que permanece pendiente de resolución después de que el partido de vuelta no llegara a disputarse.
¿Qué ocurrió en Güímar?
El Sporting Hortaleza llegaba a Tenerife con ventaja después de imponerse 1-0 en el encuentro de ida. Sin embargo, el regreso estuvo marcado por varios incidentes antes del comienzo.
Según recoge el acta arbitral, la expedición madrileña comunicó que su autobús había recibido golpes y que uno de sus cristales había resultado dañado. Posteriormente, el delegado visitante informó también de amenazas y de que un futbolista había recibido el impacto de una botella.
La situación provocó un retraso en el inicio. Tras 37 minutos de espera, llegó un dispositivo de la Guardia Civil cuyo responsable aseguró que las condiciones de seguridad estaban garantizadas. Pese a ello, el cuadro visitante decidió no disputar el encuentro al considerar que sus jugadores no estaban emocionalmente preparados después de lo sucedido.

Dos versiones enfrentadas
El conjunto madrileño sostiene que los hechos comenzaron antes de llegar al estadio. Su director deportivo, Gonzalo Valdivia, denunció el lanzamiento de piedras y huevos contra el autobús, amenazas a través de redes sociales y la presencia de personas con armas blancas en los alrededores del recinto. El club considera que sus futbolistas no se sentían seguros para jugar.
La versión del Atlético Unión Güímar es diferente. El técnico Aythami Díaz reconoció que hubo tensión y afirmó haber sido agredido por un miembro del cuerpo técnico visitante, pero defendió que el encuentro podía celebrarse una vez reforzado el dispositivo policial. Desde la entidad canaria también se ha cuestionado parte de la versión ofrecida sobre los daños sufridos.

Competición decidirá el desenlace
Ahora corresponde al Comité de Competición determinar qué sucede con una eliminatoria que debía decidir al rival sevillista. Los dos clubes han presentado sus alegaciones y se estudian diferentes posibilidades, entre ellas disputar los 90 minutos en otro escenario y a puerta cerrada. La resolución tendrá que llegar antes de la primera ronda, prevista entre el 27 y el 29 de octubre.
Hasta entonces, el Sevilla tiene fecha, ronda y emparejamiento, pero le falta conocer el último dato: quién estará enfrente cuando comience su camino en la Copa del Rey.