La selección tunecina cerró su participación mundialista con una nueva derrota, esta vez por 1-3 frente a una Holanda que volvió a demostrar por qué es una de las grandes candidatas al título.
Los de Van Gaal impusieron su calidad y su pegada, aunque Túnez ofreció una imagen mucho más competitiva y valiente que en sus anteriores encuentros.
El partido comenzó con dominio neerlandés, controlando la posesión y moviendo el balón con paciencia hasta encontrar espacios.
El primer golpe llegó tras una gran jugada colectiva que culminó el delantero holandés para poner el 0-1 y encarrilar el encuentro. Sin embargo, lejos de rendirse, Túnez reaccionó con personalidad y consiguió igualar el marcador gracias a una acción de orgullo y entrega que hizo soñar a su afición.
La alegría tunecina duró poco. Holanda volvió a imponer su enorme calidad individual y recuperó la ventaja antes del descanso, dejando muy tocados a los africanos. En la segunda mitad, los neerlandeses gestionaron el partido con inteligencia y sentenciaron definitivamente con el tercer tanto, certificando un triunfo que les permite avanzar a las eliminatorias con grandes sensaciones.
A pesar de la eliminación, Túnez se despide mostrando una mejor versión en este último compromiso, compitiendo durante muchos minutos ante una de las potencias del torneo. Holanda, por su parte, continúa su camino hacia los octavos de final confirmando que posee argumentos suficientes para luchar por todo en este Mundial.